18 de marzo de 2013

"Ni de Eva ni de Adán", Amélie Nothomb

FICHA TÉCNICA:
Género: Narrativa
Traducción: Sergi Pàmies
Editorial: Anagrama

SINOPSIS:
Amélie Nothomb se sube en Tokio a la montaña rusa de una hilarante educación sentimental en brazos del muy delgado y muy oriental Rinri, un ávido lector que sueña con entrar en la orden del Temple. Amélie, decidida a aprender japonés enseñando francés a los autóctonos, conoce a Rinri en un bar. Pero, pocos días después, la relación entre maestra y alumno dará paso a una hermosa historia de amor. Distintos episodios nos sitúan, una vez más, ante una rica y peculiar visión de Japón, la de alguien nacido allí pero cuyos orígenes son occidentales, y donde la percepción de la alteridad cobra los más variopintos matices. Nothomb analiza sus experiencias desde una perspectiva casi antropológica, nunca exenta de ironía. La diversión está asegurada, pero también la ternu-ra e incluso la melancolía…, porque cuando Nothomb escribe en primera persona fascina, divierte, hace pensar y hace reír. 

OPINIONES:
Es el cuarto libro que leo de esta autora (después de "Estupor y temblores", "Una forma de vida" e "Higiene del asesino") y de momento es el que más me ha gustado. Es un libro cortito, autobiográfico, en el que la autora, belga nacida en Japón y que regresó a su país natal a los 21 años, nos cuenta su experiencia vivida los dos años que pasó allí. Gira sobre todo en torno a su relación con Rinri, un joven japonés al que conoció dando clases de francés, pero no cae para nada en el romanticismo. Está narrado de forma sencilla y directa, con un estilo desenfadado, con su habitual ironía, y que nos da una vez más su particular visión sobre esa cultura tan peculiar como es la japonesa. Una lectura amena, agradable y divertida.
Esther Rodríguez

"Y, sin embargo, en eso es en lo que me convierto. Una fuerza sobrehumana se apodera de mí y asciendo en línea recta hacia el sol. En mi cabeza resuenan himnos olímpicos no en el sentido deportivo sino mitológico. Comparado conmigo, Hércules es un joven achacoso. Y eso que sólo hablo de la rama griega de la familia. Nosotros, los mazdeístas, somos otra cosa. Ser Zaratustra significa tener, en lugar de pies, dioses que devoran la montaña y la convierten en cielo, significa tener, en lugar de rodillas, catapultas que transforman el resto del cuerpo en puro proyectil. Significa tener, en lugar de vientre, un tambor de guerra y, en lugar de corazón, la percusión del triunfo, significa tener la cabeza habitada por una alegría tan espantosa que es necesaria una fuerza sobrehumana para soportarla, significa estar en posesión de todos los poderes del mundo por la única y auténtica razón de que los has convocado y puedes contenerlos en tu sangre, significa no tocar tierra por culpa de un diálogo cercano con el sol".
Este ha sido mi primer encuentro con la joven escritora belga francófona nacida en Japón, Amélie Nothomb. Esta obra ganó el Prix de Flore 2007, y fue nominada al Prix Goncourt 2007 y al Prix Renaudot 2007.
Desde el principio es muy interesante este relato autobiográfico acerca de dos jóvenes en el Japón ... él estudia francés y ella se convierte en su profesora, con el objeto de, también ella, re-aprender el japonés casi olvidado, que no ha vuelto a practicar desde los cinco años.
Y así se va desarrollando una historia de amor entre los dos jóvenes, llena de episodios de paseos, correrías, ingenuidad, experiencias culinarias, leyendas y mucha ternura.
El estilo es sencillo y dinámico, como lleno de magia juvenil y poesía, de un misticismo mitológico, de sentimientos, emociones del desarrollo de personalidades ... envuelto todo en un alegre y primerizo amor hecho de "amistad, afecto y risas," un amor que no fue ni de Eva ni de Adán, sino el “abrazo fraterno del samurai”.
No faltan aventuras bastante peligrosas y llenas de dramatismo y suspenso en las excursiones de los inquietos jóvenes, todo salpimentado con un gracioso humor irónico, bajo la vigilante bendición del sagrado monte Fuji. Me impactó el recuento de una experiencia laboral frustrante y desesperante en una de las mayores empresas niponas … donde ella sufrió muchas humillaciones y se convirtió en un zombie.
Y no cuento más, porque este libro hay que leerlo ... sólo diré que cuando se terminó el relato de 125 páginas, me sentí como huérfana y quería que hubiera continuado. Luto lector.
"Delante de mi cuenco, intentaba desesperadamente evocar el bosque de bambús nevados, la tormenta, la noche en los dominios de Yamamba, las horas que había corrido por la montaña, mi encuentro cara a cara con el monte Fuji, en ese momento Rinri se echó a reír al verme abrir exageradamente los brazos para mostrarle las dimensiones del volcán. Existe una imposibilidad técnica de contar lo sublime. O no eres interesante, o resultas cómico".
Lucila Argüello

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