Mostrando entradas con la etiqueta Autores suizos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Autores suizos. Mostrar todas las entradas

25 de abril de 2018

"Píldoras azules", de Frederik Peeters

Píldoras azules Frederik Peeters
FICHA TÉCNICA:
Género: Nóvela gráfica, Cómic
Traducción: Gaizka y Javier Zalbidegoitia Bohoyo
Editorial: Astiberri

SINOPSIS:
Con frescas pinceladas de humor y una sinceridad nada autocomplaciente, Frederik Peeters se adentra en una historia que, con aparente sencillez y una lucidez desarmante, aborda temas tan universales como el amor o la muerte. Trece años después su creación, Frederik Peeters ha dibujado ocho nuevas páginas de cómic que ponen luz acerca de dónde están en la actualidad los protagonistas de Píldoras azules, y se añaden a esta nueva edición junto con un post scríptum de dos páginas que el autor suizo nunca incluyó anteriormente en una edición en papel.
Dotado ya de una soltura gráfica y capacidad narrativa impecables, Peeters habla de su historia con Cati, del VIH, que va a condicionar su relación y de todas esas emociones contradictorias que él, ellos, van a tener que superar: ¿compasión, piedad, lástima, sentimiento de culpa o amor puro e inalterable? Más fresco y positivo que oscuro y fatalista, ofrece sin atisbo alguno de sensacionalismo o victimismo fácil la posibilidad de un acercamiento al día a día de la enfermedad al tiempo que sorprende la madurez de un creador con 27 años a la hora de gestarla.
Nominada a la mejor obra extranjera en el Salón Internacional del Cómic de Barcelona 2005.
Nominado al premio Alph-Art al mejor álbum en el Salón Internacional del Cómic de Angoulême 2002. 

OPINIÓN:
En esta novela gráfica se describen los inicios de la historia de amor entre el narrador y una joven madre portadora del VIH. Basada en la experiencia del autor, el tono personal e intimista de la obra la hacen cercana y sincera, y plantea con mucha naturalidad el tema de las relaciones con personas seropositivas, sin tabúes ni complejos. Las viñetas, en blanco y negro y con un estilo particular, no me han entusiasmado, aunque sí me parecen muy expresivas. Un cómic autobiográfico que se lee de una sentada y resulta interesante y ameno.
Esther Rodríguez

6 de abril de 2018

"La alta ruta", de Maurice Chappaz

La alta ruta Maurice Chappaz
FICHA TÉCNICA:
Género: Narrativa
Traducción: Rafael-José Díaz
Editorial: Periférica

SINOPSIS:
La alta ruta conecta Chamonix con Zermatt a través del solemne y bellísimo vacío de los glaciares, un universo lunar nevado, atravesado por la soledad del esquiador de fondo o el alpinista, que tan bien conoce el vértigo y la embriaguez del esfuerzo. El olvido del punto de partida y la obsesión con el punto de llegada, la respiración interior de quien camina siempre hacia arriba, dejando atrás imprevistos geranios en cabañas de madera y mariposas blancas... Maurice Chappaz habla de todo ello con las palabras de una verdadera liturgia (en la que la belleza, en todas sus formas, es más importante que el frío). 
El principal propósito de este libro no es tanto hacer un listado de cumbres nevadas y  ascensiones como recrear «lo absoluto del desierto nevado», en un recorrido donde hay tanta ansiedad como calma, tanta excitación como ataraxia. Desde el Mont Blanc hasta el Mont Rose, esta famosa travesía por los glaciares suizos tiene mucho de ruta iniciática. Llevado por la embriaguez de la altitud, Chappaz capta lo esquivo, dando fe de la avalancha de sensaciones que invaden al montañero (para él, la literatura alpina incluso puede compararse con la literatura erótica). En la vida en las montañas, aunque sea sólo por una temporada, hay un ascetismo y un esfuerzo, que, agotándolos y a la vez colmándolos, llenan tanto el cuerpo como el alma. 
En la memoria de los montañeros, estas páginas revivirán lo que han experimentado alguna vez de manera muy intensa; el resto de lectores asistirá a una verdadera «revelación de la altitud», con todo lo que de sorprendente y seductor tiene ésta. 
Chappaz traduce lo indescriptible manejando imágenes de una rara belleza… Si habla de un guía de montaña, es para transfigurarlo, hasta el punto de que uno tiene la impresión de estar en presencia de un sacerdote o un chamán. Sólo el narrador parece capaz de ayudarnos a olfatear una grieta y, en un universo donde triunfa el blanco, descubrir azules, verdes, marrones. A veces, a través de sus imágenes, nos hace pensar en el Giono de los grandes momentos. 

OPINIÓN:
Mi lectura ha coincidido con la reciente noticia de la muerte, a causa de una avalancha en los Alpes suizos, de varios alpinistas españoles, incluido el guía del cual se dice que era bastante experimentado.
Precisamente “La alta ruta” no es una obra- guía, es un relato vivido e intenso de lo que significa la ascensión por las cumbres más altas, especialmente los Alpes suizos. El autor, nacido en Lausania, Suiza, describe de un modo lírico, ágil, apasionado, sus emociones y sensaciones durante la travesía por estos parajes inhóspitos; El miedo, la incertidumbre, el tentar al abismo, la nada frente al mar blanco o la nieve infinita. 
Maurice Chappaz va más allá del estereotipo, de las buenas prácticas entorno al alpinismo, del valor o del logro, más bien al contrario, expone la violencia del paisaje y la fragilidad del ser humano allí arriba.
Una lectura breve, apasionante, que hará las delicias de quienes les gusta la montaña y “cumbrear”. En mi caso, confieso que soy más de ciudad, y el miedo me frenaría, pero el fundirse en el paisaje de las altas montañas, atendiendo la forma como lo cuenta Maurice Chappaz, debe ser impresionante e igualmente he disfrutado y ha sido un placer leer esta pequeña gran obra.

Dolors Martínez

3 de febrero de 2018

"Los hermosos años del castigo", de Fleur Jaeggy

Los hermosos años del castigo Fleur Jaeggy
FICHA TÉCNICA:
Género: Narrativa
Traducción: Juana Bignozzi
Editorial: Tusquets

SINOPSIS: 
En el Bausler Institut, un internado femenino situado en el cantón más retrógrado de Suiza, el Appenzell, se respira una densa atmósfera de cautiverio, sensualidad inconfesada y demencia. En estos parajes por los que paseaba el escritor Robert Walser, y donde se suicidó tras permanecer treinta años en un manicomio, se desarrollan la infancia y la adolescencia de la narradora, quien las rememora desde la madurez. En ese colegio imaginario que permanece, transfigurado, en la memoria, la narradora se sentirá irremediablemente atraída por la «nueva»: hermosa, severa, perfecta, figura enigmática que parece haberlo vivido todo, y que le deja entrever algo a la vez sereno y terrible. El estilo lacónico y terso, casi punzante, la sagacidad de las reflexiones más sutiles, subrayan la intensidad de esta historia implacable. Hacen vibrar una cuerda secreta en ese mundo desvinculado de la realidad, en que la vida se ha visto «pasar por las ventanas». Entre el desconcierto, la atracción y el temor, una insólita emoción trastoca al lector, como si en el centro de un jardín bien cuidado viera cómo se desata una vorágine. 

OPINIÓN:
Novela breve de una autora que, hasta ahora, me era desconocida. Tengo que darle la razón a Flavia Company cuando dice de ella lo siguiente: “olvídese de todo lo que ha leído y de todo lo que va a leer Jaeggy es distinta.” Y sí, es muy distinta de todo lo que he leído.
En este libro, “Los hermosos años del castigo”, nos presenta los recuerdos de la protagonista durante su estancia en un internado suizo, años cincuenta, cerca de la localidad de Appenzell cuyo objetivo era la formación de futuras amas de casa provenientes de cualquier rincón del mundo.
En un estilo cortante e intenso, donde parece que no sobra nada, nos va relatando con una frialdad asombrosa la enclaustrada, rígida y contenida vida de su infancia y adolescencia. La memoria rescatará la presencia tanto de la carismática y seductora Fredérique, claro exponente de la frágil frontera que separa la perfección de la locura, como la de otras niñas que caprichosamente deambulan por sus recuerdos. Muy recomendable y de fácil, pero tenebrosa lectura.
Ana Ballester

9 de agosto de 2013

"La verdad sobre el caso Harry Quebert", de Joël Dicker

La verdad sobre el caso Harry Quebert
FICHA TÉCNICA:
Género: Suspense
Traducción: Juan Carlos Durán Romero
Editorial: Alfaguara

SINOPSIS:
Quién mató a Nola Kellergan es la gran incógnita a desvelar en este thriller incomparable cuya experiencia de lectura escapa a cualquier tentativa de descripción. Intentémoslo: una gran novela policiaca y romántica a tres tiempos −1975, 1998 y 2008− acerca del asesinato de una joven de quince años en la pequeña ciudad de Aurora, en New Hampshire. En 2008, Marcus Goldman, un joven escritor, visita a su mentor −Harry Quebert, autor de una aclamada novela−, y descubre que éste tuvo una relación secreta con Nola Kellergan. Poco después, Harry es arrestado, acusado de asesinato, al encontrarse el cadáver de Nola enterrado en su jardín. Marcus comienza a investigar y a escribir un libro sobre el caso. Mientras intenta demostrar la inocencia de Harry, una trama de secretos sale a la luz. La verdad sólo llega al final de un largo, intrincado y apasionante recorrido.

OPINIONES:
Desde el respeto a quienes les haya gustado, os cuento que comencé este libro, tan promocionado, con muchas expectativas, pero me ha supuesto una gran decepción. 
Repetitivo, rebuscado, con diálogos absurdos (los del protagonista con su madre son infumables) y los de Harry con Nola tan cursis que a veces parecía más una "novela rosa" que un thriller. 
Incluso por momentos parece que el autor intenta (pero sin un atisbo de talento) plagiar al gran Nabokov, N-O-L-A – L-O-L-I-T-A - N.O.L.A – L.O.L.I.T.A. ¿os suena aquella adolescente perturbadora que sedujo a un hombre maduro y culto, hasta llevarle a la destrucción, allá por 1958?
En fin, la historia hace aguas por todas partes, pero no me voy a alargar más. Al final, tras una serie de giros embarullados, se anima un poco el cotarro, pero aun así, me ha parecido un libro flojísimo. Un fiasco.
Yolanda Castilla Galdos


La trama principal de la novela es el esclarecimiento de unos hechos acaecidos hace más de treinta años tras la aparición de los restos de una chica de quince años desaparecida en dicha fecha a raíz de lo cual se descubre la relación sentimental que mantuvo con un afamado escritor, mentor del protagonista, siendo dicha relación una línea narrativa secundaria y habiendo aún una tercera: el proceso de creación de un libro desde el punto de vista del escritor (que busca calidad) y el editor (que busca ventas).
Con la excusa de unos consejos que el protagonista recibe de su mentor, el autor separa la obra en 31 capítulos, cada uno de ellos encabezados por una perogrullada, un tópico sobre la escritura, salpicados en muchas ocasiones con símiles deportivos (boxeo y footing, principalmente) que al final trata de encumbrar como guinda del pastel y que a mí, sinceramente, me parece un ornamento que estaba de más.
La obra se divide en tres partes. 
La primera no me ha gustado absolutamente nada: el nivel de la escritura es de bachillerato y el humor que trata de colar con calzador en la obra pésimo (además de un clarísimo intento de imitar a Woody Allen con el que fracasa estrepitosamente). Comienza a presentar una trama que parece interesante pero termina estancándose durante más de 300 páginas en una serie de reiteraciones que no aportan nada. Además, los diálogos de la vertiente romántica son tan artificiales que no hay quien se los crea. 
En la segunda parte la trama comienza a tener algún giro interesante, si bien se vuelven a repetir hasta la saciedad gran cantidad de pasajes de la primera sin aportar nada nuevo; no son recuerdos o “flahs-backs” que conduzcan a nuevos hechos. Simplemente el autor cuenta lo mismo, si acaso poniéndolo en boca de otro o convirtiendo lo que era un recuerdo en la entrevista a un personaje en un relato en presente de su puño y letra. Por otro lado en esta parte se empieza a tratar a fondo la disyuntiva escritor-editor, en la que el primero busca calidad y el segundo ventas, y se profundiza en el proceso de creación literaria (búsqueda de ideas, lo que se puede contar, lo que se debe contar, plazos de entrega, contratos, abogados…) si bien no dice nada que el lector no sepa o pueda intuir. Aun con todo lo dicho en esta parte la calidad del texto tiene un destacada mejoría y los interesantes giros en la investigación junto a la subtrama del proceso de creación de un best-seller han conseguido que no abandonara la lectura, lo que estuve a punto de hacer, además de por las abusiva repeticiones de hechos, por dos protagonistas exagerados hasta un ridículo inimaginable: la madre del protagonista (aquí está presente el mencionado intento de imitación a Woody Allen, con unas conversaciones que no aportan absolutamente nada a la historia y que, al menos a mí y desde el respeto a quién le hayan gustado, no sólo no me han hecho reír, sino que ganas me han dado de arrancar dichas páginas, así como suena) y la gerente de la cafetería del pueblo donde se desarrolla la historia, típica vecina metomentodo, obsesionada por subir en la escala social, casar bien a su hija y que martiriza constantemente a su sumiso marido anulándolo cada vez que hace o dice algo. Este último personaje está caracterizado de manera esperpéntica y muy indefinida, comenzando el autor una especie de indagación sobre sus motivos que parece olvidar al concluir la novela.
Sin embargo la tercera parte me ha parecido genial, tanto en el fondo como en la forma, que adopta una prosa firme, directa y segura. El único pero es que tiene tantos giros en tan poco tiempo que muchos hacen agua, además de ciertos golpes que supongo el autor pretendía presentar como sorpresas y que son bastante predecibles en realidad. Aun así muchas de las vueltas de tuerca de la historia son para quitarse el sombrero y llega a encadenar varios capítulos en los que es imposible dejar de leer. Igualmente el tratamiento del proceso de creación de un best-seller está muy presente en esta parte, y en dicho aspecto el autor no deja títere con cabeza. En general, y a pesar de algún cabo suelto y que la parte romántica sigue siendo muy forzada, el autor resuelve con cierta maestría la parte de intriga, amén de un par de sorpresas al margen de la trama muy de agradecer.
Si la novela hubiera constado únicamente de la última parte con una introducción a la misma de presentación de hechos y personajes que no precisa más de 100-150 páginas mi opinión hubiera sido de novela sobresaliente. Pero tener que aguantar más de 400 páginas innecesarias para empezar a engancharse me parece un error. Así pues en lugar de terminar recomendando o no su lectura, pues no puedo decir ni una cosa ni la otra ya que mi opinión de la obra, como se ve, son sensaciones muy enfrentadas, opto por terminar con una reflexión: durante la novela, y a cuento del proceso de creación literaria como negocio, se habla de los escritores fantasma, esto es, autores que en la sombra y cuyo nombre jamás trasciende escriben partes de obras que otros firmarán, principalmente para cumplir con los plazos de entrega contractuales. Y como ya he dicho, esta obra consta de tres partes muy distintas entre sí tanto en la forma como en el fondo…
Curioso, ¿no?
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...