15 de febrero de 2019

"Ordesa", de Manuel Vilas

ordesa manuel vilas
FICHA TÉCNICA:
Género: Narrativa
Editorial: Alfaguara

SINOPSIS:
Escrito a ratos desde el desgarro, y siempre desde la emoción, este libro es la crónica íntima de la España de las últimas décadas, pero también una narración sobre todo aquello que nos recuerda que somos seres vulnerables, sobre la necesidad de levantarnos y seguir adelante cuando nada parece hacerlo posible, cuando casi todos los lazos que nos unían a los demás han desaparecido o los hemos roto. Y sobrevivimos.

OPINIÓN:
Leí “ORDESA” del escritor español MANUEL VILAS, expectante por las buenísimas críticas que había leído sobre el libro, pero me llevé una decepción. En ningún momento empaticé con el protagonista, ni me sentí identificada con la mayoría de sus comentarios ni con su pesimista visión de la vida ni de la muerte.
El protagonista de la obra, un hombre de 52 años, se supone que es el propio autor, quien se abre en canal en esta novela autobiográfica, que en mi opinión peca de victimismo.
Narrada en primera persona con capítulos cortos, y desordenados saltos en el tiempo, la primera parte del libro está centrada en lo devastado, triste, dolorido y hundido que está el protagonista por la muerte de sus padres, que fallecieron en su día, y ya con una cierta edad, como se mueren la mayoría de los padres, pero sin embargo este hecho natural, supone un drama estratosférico para el autor, que se pasa la mitad del libro divagando sobre la muerte, de una forma casi obsesiva. Por ejemplo en el capítulo 28, que consta de apenas una página, el protagonista refiriéndose a su padre, repite diez veces la palabra cadáver, y cuatro veces la palabra muerto/s. Y eso en menos de una página, lo que puede dar una idea de lo repetitivo y monótono del tema. Ahí estuve a punto de abandonar el libro; sin embargo seguí adelante esperando encontrar las maravillas que decían de él los críticos y seguí leyendo las divagaciones filosóficas del autor sobre la vejez, la enfermedad, la degradación, la decadencia, el desgarro… y las continuas quejas del protagonista sobre lo terrible que es la vida, y lo desdichado que es él, que es pobre (aunque tiene coche y vive en un piso de su propiedad) y lo sólo que está (tiene dos hijos que suelen venir a dormir a su casa y les prepara solomillo para cenar) pero es un hombre sin padres y sin esposa porque hace un año que están divorciados. (Más tarde confiesa que era alcohólico y mujeriego y que engañó en repetidas ocasiones a su mujer).
La segunda parte del libro es más amena porque el autor recuerda con cierta añoranza su infancia y su juventud y de paso va soltando pinceladas de algunos acontecimientos y anécdotas de la España de los 60 y 70 (aunque reconoce que no se acuerda bien de las fechas y la verdad es que se equivoca en bastantes datos) pero en la narración sigue imperando su negativa visión de la vida. Pongo un ejemplo bastante chocante. En el capítulo 57, recuerda que, al igual que montones de familias durante décadas, veía todas las semanas con sus padres el icónico programa de televisión “Un, dos, tres… responda otra vez” y entre otras lindezas escribe (literal)… ”solo me cabe el consuelo de que se vayan muriendo todos los concursantes y todos los presentadores y los productores y las azafatas de aquella inmensa boñiga de programa”… y unas líneas más adelante... “Menos mal que ya todo ahora es un fantasma. Se murieron los presentadores, se fueron muriendo casi todos. El alivio y la purificación de la muerte para aquellos cuyos rostros capturó la televisión, humoristas, cantantes, presentadores, todos esos rostros tercamente españoles”… el autor vuelve a equivocarse rotundamente. Por una parte, no todos los rostros eran españoles y por otra, afortunadamente la mayoría de las personas que colaboraron en el programa, incluido su creador, que acaba de recibir un homenaje a su espléndida carrera, están vivos y muchos de ellos en activo, y algunos con gran éxito en el cine, la televisión y el teatro español, por lo que el autor, siempre desde su punto de vista pesimista y negativo de la vida, de la muerte y del mundo en general, a veces escribe con un gran desconocimiento de la realidad, ya que está obsesionado con ”su” realidad.
Una novela desgarradora, pero por momentos monótona y repetitiva, con un victimismo deprimente, a la que en mi opinión le sobran muchas páginas.
“El libro del año” me ha decepcionado completamente.
Yolanda Castilla Galdos 

14 de febrero de 2019

"Cash. Man in black. Su propia historia en sus propias palabras", de Johnny Cash

cash man in black
FICHA TÉCNICA:
Género: Narrativa
Traducción: Javier Lucini
Editorial: Antonio Machado

SINOPSIS: 
Tanto en su país de origen, como fuera de él, a Johnny Cash se le ha profesado desde siempre una gran devoción: es respetado por blancos y negros, también por los nativos norteamericanos (a los que dedicó un fabuloso álbum: Bitter Tears en 1964; por sus venas corría sangre cherokee, o al menos eso es lo que a él siempre le gustó afirmar); su actitud siempre ha sido la de un hombre comprometido, pese a quien pese; hombres y mujeres, viejos y jóvenes (esto último gracias, sobre todo, a la labor de Rick Rubin en los años noventa del siglo pasado), demócratas y republicanos (todos quisieron posar a su lado: Nixon, Ford, Carter, Reagan, Bush versión 1.0, Clinton, Bush versión 2.0); estadounidenses y no tanto (maravilloso, en este sentido, el trabajo realizado por la discográfica alemana Bear Family), admiradores del country pero también de otros estilos musicales (no solo es miembro del Country Hall of Fame, el primer artista vivo que ingresó en esa prestigiosa institución, sino también del Rock & Roll Hall of Fame, único artista hasta la fecha en recibir ambos honores); creyentes y no creyentes.

OPINIÓN:
En esta autobiografía ‘El hombre de negro’ nos cuenta con sus propias palabras cómo aquel niño que recolectaba algodón en Arkansas llegó a convertirse en el artista más comprometido de su época, admirado por blancos, negros, indios, mineros, presos y trepas adinerados que daban codazos por salir junto a él en las fotos.
Con una prosa muy cercana, sin ornamentos innecesarios y yendo al grano, las páginas avanzan mientras vemos como los programas de música góspel que escuchaba aquel niño por la radio calan en él con la misma intensidad que la admiración por su hermano Jack, un niño que vivía para predicar la palabra de Dios y que sin duda hubiera llegado a predicador si un accidente de trabajo no hubiera truncado su vida a muy temprana edad. Tiempo después, este niño algo desorientado pasa por el ejército, por una empresa de ventas a puerta fría y, tras varios intentos, consigue grabar un par de canciones para el sello americano Sun Records, donde conoce a estrellas de la talla de Jerry Lee Lewis, Roy Orbison, Carl Perkins (con quien le uniría una gran amistad durante el resto de su vida) y el mismísimo Elvis Presley.
Johnny Cash siempre fue un hombre devoto a su manera: creía (y, por tanto, pedía explicaciones) a su dios, al mismo dios en el que creía su familia y su difunto hermano, y su pasión por escuchar y componer música góspel le acompañó toda la vida, si bien es cierto, y el propio Cash lo admite en esta autobiografía, que durante muchos años tuvo serias dificultades para compartir esta devoción con el resto de la gente, negándose a pisar una iglesia o cualquier otro lugar de culto. Esto cambiaría tras volcarse en la figura de June Carter (y su familia) para luchar contra ‘el demonio del engaño’.
Este demonio no era otro que su adicción al alcohol y las anfetaminas, una espiral de autodestrucción a la que se vio empujado por un éxito que le resultaba muy difícil llevar sin esa ‘ayuda’ externa. Cash nos cuenta sus peripecias, completamente alcoholizado, al volante de su coche e incluso de un tractor, noches en el calabozo (sus compañeros de celda no creían que estuvieran al lado del famoso cantante), y el paso del alcohol a las pastillas, cómo se mentía para convencerse de que podía parar cuando se lo propusiese (el Engaño, con mayúscula) y cómo dicha situación le llevó a ser detenido en la frontera por llevar la guitarra llena de anfetas e incluso a perder el sentido en mitad de alguna actuación, hechos con gran repercusión en los medios de comunicación que dañaron seriamente su imagen.
Es entonces cuando abandona sus adicciones (con recaídas puntuales en una gira por oriente) y decide volcarse en la religión y el activismo, algo que ya formaba parte de su personalidad, pero ahora acrecentado por haberse visto muy cerca del abismo y ser consciente de ello. A este renacer debemos sus míticos discos en las prisiones de Folsom y San Quintín.
Qué duda cabe de que esta historia de ascenso, caída y mantenimiento del mito ya nos la han contado cientos de veces y siempre es la misma (comparen las películas sobre Johnny Cash y Ray Charles, parece el mismo guion adaptado a distintos escenarios), pero cuando versa sobre alguien a quien se admira, y además contada por él mismo, pues uno se engancha al texto y lo devora y disfruta como quien no quiere la cosa. Admito que las partes más religiosas se me han empalagado un poco, cosa que se ha visto compensada con creces con el frenesí de la parte rockero-anfetamínica.
No puedo ser objetivo en lo que se refiere a Johnny Cash, a mí me gusta cualquier cosa que tenga relación con él y tengo que recomendar esta lectura porque considero que todo el mundo debe conocer la historia de este icono cuya figura trasciende la esfera musical.

12 de febrero de 2019

"Damas oscuras", de VV. AA.

damas oscuras
FICHA TÉCNICA:
Género: Narrativa
Traducción: Alicia Frieyro, Olalla García, Sara Lekanda, Magdalena Palmer y Consuelo Rubio Alcover
Editorial: Impedimenta

SINOPSIS:
¿Qué hace que las historias victorianas de fantasmas sean tan perfectas para leer al calor de una chimenea en una noche oscura? Historias de mansiones abandonadas, de viajes en coches de caballos por páramos desolados, de castillos en acantilados, de bellas mujeres sepulcrales, de oscuras historias familiares en las que los antepasados no acaban de irse del todo… Un género en el que algunas eminentes damas novelistas, especialistas en lo escalofriante, marcaron tendencia. Las veinte historias incluidas en este volumen abarcan el reinado de la reina Victoria y cuentan con aportaciones de autoras clásicas como Charlotte BrontëElizabeth GaskellMargaret Oliphant o Willa Cather, junto con otras no tan conocidas pero no por ello menos especialistas en lo tenebroso y lo sobrenatural. Ambientados en las montañas de Irlanda, en una villa mediterránea o en una tétrica mansión de Londres, estos relatos evidencian la fascinación victoriana por la muerte y por lo que había más allá, con atmósferas sugerentes, ingenio y mucho, mucho humor.
Veinte cuentos de fantasmas escritos por algunas de las maestras victorianas del relato escalofriante. Un regalo perfecto para Navidad y para leer al amor de la lumbre.

OPINIÓN:
“Damas oscuras” es una exquisita selección de cuentos de fantasmas nacidos de la pluma de algunas de las mejores escritoras de época victoriana. Tal como señalan los editores en la introducción de la obra, durante el reinado de Victoria se dio una popularización en la cultura anglosajona de lo oculto. Así, las historias de fantasmas experimentaron un gran auge.
Por otro lado, en este momento histórico fueron numerosas las escritoras que empezaron a despuntar, y muchas de ellas escribieron relatos sobrenaturales en algún momento de su carrera literaria. Ellas son las damas oscuras a las que apela el título de esta excelente antología.
Este volumen incluye un total de veinte cuentos de diferentes autoras. Algunas de ellas muy conocidas, como Elizabeth Gaskell o Charlotte Brontë. Otras con menor renombre, pero con un evidente talento: de lo mejor de esta selección es que me ha descubierto nuevas autoras. De aquí saldrán futuras lecturas.
La edición es una delicia: muy cuidada, como nos tiene acostumbrados Impedimenta. Cada relato viene acompañado de una pequeña biografía de la autora, lo cual se agradece. He disfrutado muchísimo con “Damas oscuras”: es una absoluta maravilla, ideal para los que tenemos un trocito de alma victoriana.
Ana Rayas

8 de febrero de 2019

"Qué mundo tan maravilloso", de Lola López Mondéjar

que mundo tan maravilloso
FICHA TÉCNICA:
Género: Narrativa
Editorial: Páginas de Espuma

SINOPSIS:
En los albores de un tiempo pretérito una mujer alumbra en soledad a su hijo. En un mundo futuro, distópico, una pareja se sacrifica para proporcionarle un lugar al suyo. Este amplio arco temporal engloba once historias que nos hablan de la belleza y de la fealdad del mundo, de sus profundas e inquietantes ambivalencias. Realidad, apariencia; amor, desamor; confianza, sospecha; el complejo entramado de los afectos se despliega en unos personajes vulnerables, dubitativos, amenazados por la fragilidad del mundo, de los otros y de ellos mismos.
Algunos de los lugares más hermosos del planeta son el escenario de una minuciosa exploración sobre la fauna y la flora que nos habita; sobre nuestras ilusiones y nuestro desencanto. Nos encontramos ante unos relatos sobre viajes, o sobre un único viaje, el nuestro, que ahonda en aquello que nos une por encima de nuestras diferencias, e interroga nuestra soberbia ilusión de singularidad.
Con una prosa precisa y envolvente, Lola López Mondéjar  ha construido un libro ambicioso, cuyos interrogantes sobre quiénes podemos llegar a ser, sobre quiénes somos, nos acompañarán más allá de sus páginas, cuando el lector termine su particular viaje por este mundo maravilloso.

OPINIÓN:
Bajo este título se agrupan once relatos repartidos en dos partes. Por un lado nos encontramos con “Estos mundos”, que contiene ocho relatos protagonizados por mujeres viajeras que se encuentran fuera de su cotidianeidad y desde ahí profundizan en sus deseos e inquietudes más íntimos. Desconfianza, incertidumbre, contradicciones... todo florece en esas vacaciones exóticas que son también un viaje interior.
Son historias que transmiten sentimientos y emociones, llegan al alma del lector, que se identifica o entiende a esos personajes, únicos pero que a la vez comparten la naturaleza intrínseca del ser humano, que hace que en el fondo seamos todos mucho más parecidos de lo que creemos. De ahí esa M común a las protagonistas: Mara, Marie y Malak, Mayte, Miriam, Magda... Desde los lugares más bellos y singulares del planeta proyectan sentimientos encontrados y se enfrentan a sus miedos y monstruos personales.
Me han gustado muchísimo todos los cuentos. Desde el primero, en el que presente y pasado se entrelazan en Antequera, donde Marta se cuestiona su vocación artística; o ese encuentro mágico que se produce en el sótano de un centro comercial de París; o aquel en el que Marina anhela mimetizarse con las ballenas (“Ser una ballena, navegar sin pausa, residir en el inconmensurable silencio del azul, sin conciencia alguna; ser instinto y músculo, acto puro"); o el de Marisa, que ha sido incapaz de confesar que nunca ha amado a su marido en 40 años y su rabia explota en un crucero por la Bahía de Ha Long; o el viaje de dos amigas a África mientras la tercera está muriendo de cáncer.
La segunda parte, “Mundos futuros”, es consecuencia de este mundo presente que descuidamos y ya no parece tan maravilloso. La forman tres relatos en tono distópico que invitan a reflexionar y en los que encontramos, por ejemplo, una epidemia de suicidios o el sacrificio controlado de unos padres.
En conjunto son historias entrañables y muy bien escritas, en las que además se disfruta la ambientación en enclaves de ensueño de nuestro planeta. Su prosa absorbente atrapa desde el primer momento y contiene fragmentos bellos y profundos, para releer y subrayar.
Solo puedo decir maravillas de este libro. En mi opinión, son relatos excelentes en las que la autora da voz a las mujeres y sus sentimientos, y que denotan un gran conocimiento de la naturaleza humana. Una delicia de lectura que recomiendo sin dudar.
Esther Rodríguez 

7 de febrero de 2019

"Regresiones", de Vicente Muñoz Álvarez

regresiones vicente munoz alvarez
FICHA TÉCNICA:
Género: Narrativa
Editorial: Lupercalia

SINOPSIS: 
Regresiones es para los que están y para los que ya no están. Incluso para los que ni estuvieron. Es un álbum temporal de fotos de otro mundo que no va a volver. Porque, lo bueno, que hubo mucho, son tatuajes en la piel. Unos son besos. Otros, cicatrices. Nunca se quitarán. Pero ahora aparecen en forma de páginas imperdibles y palabras de un francotirador que, lo dice, no quiere disparar a matar.

OPINIÓN:
No soy muy dado a repetir autor en poco tiempo. Sin embargo, muy poco después de terminar ‘Travesía’ me he visto empujado a abrir estas ‘Regresiones’ que he devorado en apenas un par de días y que, esto es lo mejor, me han gustado aún más que la primera obra mencionada. Aunque ‘gustado más’ quizá no sea la expresión exacta. Ambas obras me han parecido excelentes a nivel literario, pero en ‘Regresiones’ ha existido una suerte de identificación con el texto y su autor que han hecho la lectura aún más placentera.
Si en ‘Travesía’ el autor hablaba desde un punto, decíamos, congelado en su presente (aunque desde ahí se proyectara sobre cualquier otro momento), en ‘Regresiones’ nos brinda un viaje a través del tiempo, una asiento de ventanilla por el que vemos y vivimos su historia y sus recuerdos.
Así, y en orden cronológico, nos habla de colecciones de cromos, cómics y caserones abandonados, de míticos locales de su ciudad en los que casi he sentido que ponía los pies, como La Mandrágora o El Toisón, Lambretas, chupas de cuero y zapatos boogies (que también fue mi indumentaria oficial durante gran parte de mi vida), sus gustos literarios y musicales (los primeros discos de Gabinete Caligari y La Frontera, que a ambos nos marcaron, pero mientras él vivió sus lanzamientos yo los descubrí en posteriores reediciones), sus idolatrados Cardíacos, después su propia banda de Rock and Roll y una serie de publicaciones underground que condicionaron su vida hasta el punto de hacer sombra (y cubrir del todo, finalmente) una formación jurídica de la que jamás hizo uso.
Cierra el libro, bajo el título de ‘Ojo de pez’, un compendio de epílogos donde amigos del autor escriben sobre él, sobre cómo conocieron a Vicente, sus vivencias juntos y el recuerdo de aquellos años húmedos y oscuros en León.
No imagino a ningún amante del realismo sucio, del rock y de lo marginal que no vaya a disfrutar (y mucho) de esta obra que sin duda recomiendo.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...