Mostrando entradas con la etiqueta Sciascia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Sciascia. Mostrar todas las entradas

21 de septiembre de 2018

"Los apuñaladores", de Leonardo Sciascia

los apuñaladores leonardo sciascia
FICHA TÉCNICA:
Género: Narrativa
Traducción: Juan Manuel Salmerón
Editorial: Tusquets

SINOPSIS:
El 1 de octubre de 1862, trece personas son apuñaladas a la misma hora y en puntos equidistantes de la ciudad de Palermo. La investigación del crimen la llevará a cabo el joven abogado Guido Giacosa, un pia­montés recién llegado a Sicilia que, tras ser nombrado fiscal general en el Tribunal de Apelación de Palermo, se propone descu­brir al verdadero instigador de los hechos. El primer sospechoso en confesar su cul­pabilidad será Angel D'Angelo, al que seguirán otros implicados; sin embargo, el máximo responsable elude una y otra vez la acción de la justicia. Leonardo Sciascia parte de un episodio histórico para cons­truir un amargo retrato del poder y de los laberintos de corrupción que lo envuelven, y configura un tortuoso relato sobre la de­rrota de la justicia y la vulnerabilidad de la sociedad ante un Estado degradado.

OPINIÓN:
Partiendo de un ACONTECIMIENTO REAL -investigado por el autor, cuyo detonante es la lectura de un artículo “Un magistrado piamontés en 1862” publicado en la Stampa por una biznieta del magistrado protagonista de esta historia, Guido Giacosa- Sciascia elabora esta pequeña novelita en donde indagará la historia de los 13 apuñalamientos simultáneos ocurridos en Palermo el 1 de octubre de 1862.
Dice Sciascia:
“Leí todos sus documentos y papeles y los copié. No eran pocos, y no resultó fácil ordenarlos, articularlos; simplificarlos, en cierto sentido. Espero haberlo logrado, y también haber correspondido a la generosidad y amabilidad de Nina Ruffini (la biznieta) al menos con un relato que resulte claro al mayor número de personas, y que interese. QUE INTERESE, QUIERO DECIR , EN RELACIÓN CON LO QUE OCURRE HOY”.
Las víctimas no se conocían entre sí y sus vidas no ofrecían motivación para tales muertes. Este hecho coincide con la llegada de un joven abogado a Palermo con el nombramiento de Fiscal General del Tribunal de Apelación, Guido Giacosa, que tomará las riendas de la investigación.
Pronto detienen a uno de los asesinos que delatará a sus cómplices, uno por cada asesinato, y que cuenta al fiscal la historia de su contratación y le dará el nombre de su instigador. El fiscal, al igual que en “El día de la lechuza”, llegará al posible responsable cuyo objetivo no es otro que poner en marcha “la estrategia de la tensión” y remover las aguas políticas a fin de crear un ambiente propicio para la vuelta en este caso de los Borbones. Como es natural, en este ambiente de corrupción, la investigación del juez no llega a buen puerto y se retira hastiado a su Piamonte natal en donde ejercerá su oficio de abogado.
Entretenida, instructiva y de fácil lectura. 
Ana Ballester

13 de septiembre de 2018

"El día de la lechuza", de Leonardo Sciascia

El día de la lechuza Leonardo Sciascia
FICHA TÉCNICA:
Género: Narrativa
Traducción: Juan Ramón Azaola
Editorial: Tusquets

SINOPSIS:
En la plaza del pueblo siciliano de S., Salvatore Colasberna, socio de una pequeña empresa contratista y antiguo albañil, es asesinado cuando está a punto de subir al autobús que se dirige a Palermo. Los pasajeros se apresuran a huir, y nadie ha visto nada, o eso dicen. Pero las circunstancias de su muerte parecen cada vez más complejas y puede que la misteriosa desaparición del campesino Mendolìa guarde relación con el caso. El joven capitán de los carabineros de C., Bellodi, ex partisano procedente de la ciudad de Parma, será el encargado de llevar a cabo la investigación y de rasgar con su empeño el silencio plomizo de toda una sociedad. Sus lúcidas investigaciones pueden llevarle a un callejón sin salida o alejarle para siempre de sus ideales de justicia tras descubrir las graves implicaciones políticas y económicas del entramado mafioso que la omertà protege.

OPINIÓN:
Encontrarse con Sciascia es reflexionar sobre el valor de la literatura más allá de planteamientos estéticos. Su mirada cívica nos indica que la literatura no sólo puede ser un entretenimiento sino también un cauce de reflexión y denuncia de los poderes que hacían y deshacían en su Sicilia natal.
Tuvo la valentía de retratar a una sociedad en la que el crimen organizado constituía el pilar fundamental de la vida cotidiana. Desveló que la extensión de la Mafia en las instituciones del Estado sería imparable con el objetivo último de impedir el cumplimento de la ley. Como todo gran autor, traspasó su tiempo y espacio previendo los turbios procederes que culminarían con el caso Moro.
Hecha esta consideración, me ha resultado apasionante el que sea el género policiaco el receptáculo en el que vierte sus inquietudes y denuncias. Decía que era “la forma literaria más honesta, porque con ella no se puede estafar al lector”. En un artículo de mi admirado Padura que se llama “Al principio de todo está Sciascia” (El País, agosto de 2009), señala que estamos en deuda con este autor por haber lanzado este género, cuyo marchamo era el de literatura de entretenimiento, a las convulsas aguas del análisis político y social e indagaciones históricas.
A partir de él y de su obra “EL DÍA DE LA LECHUZA”, la novela policíaca dejó de ser considerada un arte menor y autores como Padura en Cuba, Márkaris en Grecia, Montalbán en España y su compatriota y admirador Andrea Camilleri han seguido su estela. No quiero dejar de citar a otro escritor que me encanta Qiu Xiaolong y sus brillantes novelas que relatan el choque brutal entre la tradición y la acelerada modernización de China.
En el año 1961 publica “EL DÍA DE LA LECHUZA“ en la que la investigación de un asesinato, que al final es calificado como crimen pasional, va sacando a la luz la existencia de una poderosa organización que en ese momento negaban las estancias gubernamentales. El mismo Sciascia en el apéndice final de esta novela afirma: “Escribí este relato en el verano de 1960. Entonces el Gobierno no sólo se desinteresaba del fenómeno de la Mafia, sino que explícitamente lo negaba”. En consecuencia, en esta novela lo importante no es el crimen en sí sino la investigación que sacará a la superficie el poder de la Mafia y su laberinto de intereses sean políticos (la Democracia Cristiana), eclesiásticos o financieros.
La acción gira en torno a la investigación del capitán Bellodi de dos asesinatos: el primero, el de un pequeño constructor; el segundo, de alguien que pareció reconocer al asesino. Sus investigaciones rápidas y certeras parecen que harán que la ley prevalezca, pero este “hombre” del Norte ignora que hay una estancia superior a la ley en Sicilia: LA FAMILIA de la que él mismo reconoce:
[...] “la familia es la única institución verdaderamente viva en la conciencia del siciliano, pero viva más como dramático nudo contractual, jurídico, que como agregación natural y sentimental. LA FAMILIA ES EL ESTADO DEL SICILIANO. El Estado, lo que para nosotros es el Estado, queda fuera: una entidad de hecho realizada por la fuerza; que impone las tasas, el servicio militar, la guerra, el carabinero“.
Les animo a que la lean... Bien escrita, fácil de leer, apasionante e instructiva...
Ana Ballester
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...