FICHA TÉCNICA:
Género: Narrativa
Traducción: Luis Murillo Fort
Editorial: Debolsillo
SINOPSIS:
En este último volumen de la Trilogía de la frontera, McCarthy reúne a John Grady y a Billy Parham, los protagonistas de las dos primeras novelas. Dos antihéroes que arrastran un pasado de desarraigo y verdadero exilio interior en un mundo en el que su forma de vida, individualista e independiente, se ve marginada por la invasión de la modernidad. La acción arranca en 1952 en un rancho de Nuevo México que está a punto de ser expropiado por el ejército. Con el escenario de fondo de las tierras fronterizas entre Estados Unidos y México, lugar de encuentro y desencuentro de dos universos aparentemente divergentes, la vida de ambos protagonistas se verá atravesada por la aparición de unos valores en los que nunca encontrarán acomodo. Condenados por una historia que ya no cuenta con ellos, Billy y Grady devienen así los verdaderos supervivientes de un mundo en el que la lealtad, el valor, el esfuerzo y la vida en contacto con la naturaleza eran algo más que una reliquia.
OPINIÓN:
Si en "Todos los hermosos caballos" y "En la frontera" no importaba leer uno sin haber leído el otro, en este libro, si bien no es imprescindible, es recomendable haber leído a los otros dos, porque aquí se encuentran los protagonistas de los anteriores trabajando juntos.
Otro western al estilo de McCarthy con descripciones minuciosas del paisaje y diálogos cortos entre los protagonistas, donde estos hablan mejor con los hechos. Difiere de las anteriores en que aquéllas eran novelas de iniciación y en esta el planteamiento del argumento es diferente y, a pesar de sospecharse el desenlace desde casi el comienzo, se disfruta de la musicalidad de la prosa del autor.
Mención aparte merece el epílogo que transcurre años después y de western tiene poco y de reflexión y densidad, mucho.
Otro western al estilo de McCarthy con descripciones minuciosas del paisaje y diálogos cortos entre los protagonistas, donde estos hablan mejor con los hechos. Difiere de las anteriores en que aquéllas eran novelas de iniciación y en esta el planteamiento del argumento es diferente y, a pesar de sospecharse el desenlace desde casi el comienzo, se disfruta de la musicalidad de la prosa del autor.
Mención aparte merece el epílogo que transcurre años después y de western tiene poco y de reflexión y densidad, mucho.
Silvina Romano


