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23 de septiembre de 2017

"Trafalgar", de Benito Pérez Galdós

Trafalgar Benito Pérez Galdós
FICHA TÉCNICA:
Género: Narrativa
Editorial: Anaya

SINOPSIS: 
Con la batalla de Trafalgar (1805) —combate naval que precede a la Guerra de la Independencia (1808) y en el que, junto a los barcos, se hundió el poderío naval español— comienza Galdós la serie de los Episodios Nacionales, ese gran friso histórico del azaroso siglo XIX en España. Una hábil conjunción de historia y fábula sirve a Galdós para narrrar los hechos históricos propiamente dichos, dotándolos de vida, de calor humano. El resultado es Trafalgar, una obra maestra que nadie puede leer sin conmoverse. 

OPINIÓN: 
Hace unos días me decidí por “Trafalgar” el primero de los Episodios Nacionales de Benito Pérez Galdós, en el que Don Benito, con su consabida maestría, nos narra los pormenores de la tristemente famosa batalla naval de Trafalgar, mezclando a la perfección el hecho histórico y la novela costumbrista, con el rigor de su admirable conocimiento y el desparpajo de su narrativa, siempre amena, entrañable y llena de humor inteligente, en la que los personajes reales se ensamblan perfectamente con los de ficción, dando lugar a una pequeña obra maestra, que como todo lo que he leído de Galdós, me ha encantado. 
Yolanda Castilla Galdos

3 de septiembre de 2017

"Fortunata y Jacinta", de Benito Pérez Galdós

Fortunata y Jacinta Benito Pérez Galdós
FICHA TÉCNICA:
Género: Narrativa
Editorial: Austral

SINOPSIS: 
La novela Fortunata y Jacinta está considerada la narración más importante en lengua española después del Quijote. Ninguna obra española de los siglos XIX y XX refleja mejor que ésta el momento en que la clase media, la burguesía, tomaba parte fundamental de la vida social y asumía el control político de la nación, al tiempo que Madrid, protagonista indiscutible de la obra, adquiría el perfil de una urbe moderna. Benito Pérez Galdós (Las Palmas de Gran Canaria, 1843 - Madrid, 1920) recoge en su obra cumbre el palpitar de una época, sus movimientos anímicos, tejiendo una visión de la conciencia humana proveniente de las ideas psicológicas dominantes en el siglo XIX. Fortunata y Jacinta debe ser entendida como un magnífico panorama de costumbres de la España decimonónica en el que la complejidad interior del individuo -su alma- se entremezcla con la descripción detallada -no exenta de crítica- de una sociedad en constante progreso.  

OPINIÓN:
España, años setenta del XIX. Sociedad clasista y machista, el varón reina y la mujer gobierna. Ni siquiera con dinero, llave en todo tiempo y lugar, es fácil ascender en la pirámide social. En la base miseria y libertad de usos; a mayor altura, más encorsetamiento, hipocresía y bienestar. El poder es masculino, desde luego, pero por la fatuidad y comodidad de los varones las mujeres hacen y deshacen mucho; a condición de mandar a escondidas, sosteniendo un orden social malvado con la mayoría femenil.
Madrid, 1876. Capital abigarrada y pequeña, porque sus arrabales semi urbanizados difícilmente pueden llamarse ciudad. Cuatro Caminos está en las afueras; un personaje, vive cerca de Sol, dice que el barrio de Salamanca no está mal, pero es campo. La Plaza Mayor con árboles, puestos navideños en su tiempo, como hoy. Un Madrid de cafés con tertulia, donde se busca el empleo mediante enchufe, ignorando el mérito. Muchas calles y plazas conservan su nombre: Toledo, Duque de Alba, Magdalena, Cebada, Puerta Cerrada... De manera que, teniendo en cuenta que la Plaza del Progreso es hoy Tirso de Molina, podemos pasear por el Madrid de la novela sin perdernos, de la mano de las pasiones de Fortunata.
Muchos personajes, de los que se nos cuenta su genealogía, mostrándonos con ello la vida de casi todo el siglo XIX. Tenemos pueblo llano, desde el que se busca la vida al borde del hambre hasta el que tiene un empleo modesto. Burgueses pretenciosos, enriquecidos, con el comercio, principalmente. Y la beatería metomentodo, clerical y seglar, que hace tanto daño como buenas obras.
En esta sociedad pierde quien pretende ser independiente a las claras; viven bien los que so capa hipócrita hacen su real gana.
Galdós escribe, 1886 y 87, con llaneza, como sin estilo. Ha sido criticado por ello, por gente que debe leer este libro con diccionario, debido a la riqueza de su vocabulario. Como en toda su obra, es un maestro aquí describiendo tipos con sarcasmo, caricaturizando a veces, precediendo al esperpento, pero siempre con humor compasivo.
Son 1179 páginas en la edición electrónica que he disfrutado. No les eche esto para atrás, que de lo bueno, cuanto más mejor.
Luis Miguel Sotillo Castro

7 de noviembre de 2016

"Recuerdos y memorias", de Benito Pérez Galdós

Recuerdos y memorias Benito Pérez Galdós
FICHA TÉCNICA:
Género: Narrativa
Editorial: Ediciones Giner

SINOPSIS:
Escritos varios del escritor español Benito Pérez Galdós, con prólogo de Federico Carlos Sainz de Robles.

OPINIÓN: 
Galdós vivió, además de siempre, entre 1843 y 1920. En este libro nos regodeamos los que hemos leído parte de su gran obra, también es muy útil para quien quiera acercarse a él.
Contiene:
Artículos que publicó en la prensa madrileña los años 1865 y 66. Un Galdós joven, anti clerical inclemente y variado en los temas, sociales, políticos y costumbristas.
"40 leguas por Cantabria". Viaje por la región, sus impresiones, en 1879.
"La casa de Shakespeare". Visitó el lugar en 1889, el texto transmite devoción por el dramaturgo poeta.
"La reina Isabel II". Galdós la visitó en París en 1904 y cuenta aquí la entrevista, afable. No disculpa sus errores, pero comprende que le cayó encima una responsabilidad superior a sus talentos.
Una conferencia sobre Madrid, dada en el Ateneo en 1915. Ya estaba ciego y la leyó Serafín Álvarez Quintero. Rezuma, desborda amor por Madrid, emociona.
Y, por último, "Memorias de un desmemoriado". Más viajes, más política, teatro, novelas... 
Todo precedido de un prólogo breve, informativo, cariñoso, de Federico Carlos Sainz de Robles. Cabe en 272 páginas. Lo compré en la feria de viejo de Recoletos, Madrid. 15 euros. Tebas, ediciones Giner, 1975.
Luis Miguel Sotillo Castro

6 de febrero de 2015

"Tormento", de Benito Pérez Galdós

Tormento Benito Pérez Galdós
FICHA TÉCNICA:
Género: Narrativa
Editorial: Alianza

SINOPSIS:
Publicada en 1884, entre "El Doctor Centeno" y "La de Bringas", obras con las cuales ofrece una suerte de tríptico, "Tormento" gira en torno a la figura de Amparo Sánchez Emperador, joven huérfana apocada e irresoluta en quien confluyen los sentimientos y deseos de Agustín Caballero –indiano riquísimo, hecho en la vida dura y agreste del nuevo mundo y deseoso de integrarse en la sociedad a la que ha regresado– y de Pedro Polo, sacerdote arrebatado y de áspero carácter a quien asfixia su falta de vocación. Con la hermosa Amparo como piedra de toque, tanto Polo como Caballero encarnan la eterna pugna galdosiana entre Naturaleza y sociedad, rodeados de una magnífica galería de personajes secundarios, como Felipe Centeno, José Ido del Sagrario, el padre Nones y, sobre todo, Rosalía y Francisco Bringas, que dan vivacidad extraordinaria al relato.

OPINIÓN:
He leído “Tormento”, una de las llamadas “Novelas españolas contemporáneas”, del gran Benito Pérez Galdós”, un excepcional autor al que siempre retomo a gusto.
“Tormento”, encadenada entre “El Doctor centeno” y “La de Bringas”, en principio tiene todos los ingredientes de un folletín romántico: la huérfana pobre, bella y de buen corazón, pero que esconde un inconfesable secreto y el caballero millonario y asocial que se enamora de ella y está dispuesto a sacarla de su triste y oscura vida… pero sin embargo podemos considerarla como una novela realista, pues Galdós, en su línea, retrata a la perfección la clase media madrileña de la época, hurgando en las falsas apariencias y en el “quiero y no puedo”, criticando con su característica ironía a la burguesía y respetando a las clases más desfavorecidas. Por otra parte, como es habitual en sus novelas, refleja la situación política del momento y muestra su clarividencia con “perlas” como ésta:
“De aquel cajón salía todo lo necesario para los diferentes gastos de la casa con una puntualidad y un método que quisiéramos fuese imitado por el Tesoro Público”. Genial Galdós, 130 años después.
Una clásica novela galdosiana no exenta de crítica social, con personajes “buenos y malos” perfectamente perfilados y con una potente carga dramática, en este caso rallando en el folletín, pero resuelta magistralmente por Galdós, que no se deja llevar por los convencionalismos de la época
.
Yolanda Castilla Galdos

21 de noviembre de 2014

"Marianela", de Benito Pérez Galdós

Marianela Benito Pérez Galdós
FICHA TÉCNICA:
Género: Narrativa
Editorial: Cátedra

SINOPSIS:
 
"Marianela" (1878) pertenece a lo que Galdós llamó "Novelas de la Primera época" (que comprenden obras como "Doña Perfecta" y "Gloria"). Partiendo de un caso extraído de un tratado de Psicología (la recuperación de la visión en un ciego congénito), Galdós creó una de sus novelas más famosas. La vida trágica de la muchacha Nela, fea y deforme, enamorada del ciego Pablo a quien sirve de lazarillo, es el hilo conductor sobre el que se entrelazan tres temas: la ceguera y su posible cura, la relación sentimental y la situación socioeconómica. La maestría del escritor canario se demuestra en la articulación narrativa de las oposiciones principales: belleza física y belleza moral; industria y agricultura, el hoy y el ayer; cultura y naturaleza. La relación del ciego con su lazarillo ha quedado como una de las más bellas surgidas de la pluma de Galdós.

OPINIONES:
Fue la lectura de octubre de 2021 en el Club de Lectura.

Así comienza – “Tras el breve crepúsculo vino tranquila y oscura la noche en cuyo negro seno murieron poco a poco los últimos rumores de la tierra soñolienta”… La verdad es que no se puede escribir mejor, sin embargo la novela no se corresponde con ese comienzo sublime. Ya se que criticar a Galdós es casi un sacrilegio y en mi caso más, pero la novela me ha parecido tan previsible; los diálogos de Pablo tan empalagosos y los de Marianela, Nela, Mariquilla, María, Maria Canela…(¿por qué tantos nombres?) tan repetitivos, que ni los valores que ensalza, ni la crítica social, tan característica de Galdós, que rezuma la historia, han conseguido hacerme disfrutar con ella tanto como lo he hecho con otras novelas del maestro.
Yolanda Castilla Galdos

"¡Ay, Nela de mi corazón, chiquilla idolatrada, si Dios quisiera darme ese don que me falta!… Con él me creería el más feliz de los hombres, yo, que casi lo soy ya sólo con tenerte por amiga y compañera de mi vida. Para que los dos seamos uno solo, me falta muy poco; sólo me falta verte y recrearme en tu belleza, con ese placer de la vista que no puedo comprender aún, pero que concibo de una manera vaga. Tengo la curiosidad del espíritu, pero la de los ojos me falta. Supóngola como una nueva manera del amor que te tengo. Yo estoy lleno de tu belleza; pero hay algo en ella que no me pertenece todavía.
—¿No oyes? —dijo la Nela de improviso, demostrando interés por cosa muy distinta de lo que su amigo decía.
—¿Qué?
—Aquí dentro… ¡La Trascava!… está hablando.
¡Supersticiosa! El agua no habla, querida Nela. ¿Qué lenguaje ha de saber un chorro de agua? Sólo hay dos cosas que hablan, chiquilla mía; esas dos cosas son la lengua y la conciencia.
—Y la Trascava —observó la Nela, palideciendo— es un murmullo, un sí, sí, sí… A ratos oigo la voz de mi madre, que dice clarito: «Hija mía, ¡qué bien se está aquí!».
—Es tu imaginación. También la imaginación habla; me olvidé de decirlo. La mía a veces se pone tan parlanchina, que tengo que mandarla callar. Su voz es chillona, atropellada, inaguantable; así como la de la conciencia es grave, reposada, convincente; y lo que dice no tiene refutación.
—Ahora parece que llora… Se va poquito a poco perdiendo la voz —dijo la Nela, atenta a lo que oía.
De pronto salió por la gruta una ligera ráfaga de aire.
—¿No has notado que ha echado un gran suspiro?… Ahora se vuelve a oír la voz: habla bajo, y me dice al oído muy bajito, muy bajito…
—¿Qué te dice?
—Nada —replicó bruscamente María, después de una pausa—. Tú dices que son tonterías. Tendrás razón".

Fue la lectura elegida para el mes de octubre 2021 en el Club de Lectura de Literatura +1.
Quizá los que propusieron y votaron por esta obra, insistiendo por varios meses, lo hicieron pensando que se trataba de una novela ROMÁNTICA, un cuento color de rosa, una CENICIENTA, con final feliz... pero el cruel REALISMO de la historia los decepcionó ...
Y a mí, que pensé que no iba a participar, pues ya la había leído en dos ocasiones, la belleza de su prosa me cautivó de nuevo ...
Y me he divertido mucho queriendo descifrar sus muchos SIMBOLISMOS: como el de los NOMBRES PROPIOS DE PERSONAS Y LUGARES; la CAVERNA; la CEGUERA; EL NUEVO MUNDO; El 12 DE OCTUBRE; EL PHILLOXERA, etc.
Y aquí estoy, tratando de encontrar LOS MENSAJES de la obra, después de disfrutar su dramática y hermosa prosa española de hace siglo y medio ...
Estos fueron los mensajes que capté:
  • Lo que parece no es.
  • En la lucha entre lo material y lo espiritual, tiende a ganar lo físico.
  • Una dolencia espiritual o emocional puede ocasionar la muerte.
  • La autoestima es vital en el destino de un ser humano, incluyendo las relaciones amorosas.
  • El amor familiar es la clave de la autoestima.
  • La educación es lo más importante para el desarrollo del individuo y para eliminar la pobreza en la sociedad.
  • La justicia social es imprescindible para evitar la indigencia.
  • Los problemas sociales están soterrados y pueden explotar en cualquier momento.
  • La codicia puede ser un mal tanto del aldeano como del resto de la sociedad.
  • El amor y el matrimonio están sujetos a la oferta y la demanda, como la economía.
Creo que el gran fallo en la personalidad del protagonista, el invidente Pablo, bello como Antinoo, el "discreto" amo de Marianela, es un detalle que Pérez Galdós construyó y exageró con toda intención, para crear la trama, y enfatizar la frivolidad y vacuidad humanas, tan lejos del amor espiritual y platónico, tan proclive a admirar la belleza física, problema del que adolecen casi todos los personajes, excepto el Dr. Golfín, el oftalmólogo, quien es bueno y feo, y se enorgullece sin complejos de ello ... Y el endeble carácter de Pablo, también es importante para el desenlace del argumento ... que es como una lucha entre el espíritu y la carne, lo físico y lo psicológico, la imaginación y la realidad, el amor y el desamor.
El personaje de la adolescente enamorada del ciego de quien es lazarilla, bajita y sin atractivos físicos ni amor propio, la imaginativa y "naturalista" Marianela, con quien se ensaña el autor, también es desmedido, adrede para que la trama pudiera ser lo que fue: un ejemplo de que las apariencia engañan, nunca conoceremos los íntimos recovecos de la psiquis humana, que nos da sorpresas enormes ... y de que el dolor mata.
Aunque el argumento, la trama y los personajes de la novela Marianela nos parecen desmesurados, en la vida real suceden casos parecidos con frecuencia.
Esta obra de arte de la Literatura, me ha parecido una tragedia realista disfrazada de historia de amor. Me ha gustado mucho y la recomiendo. Concluyo con este aforismo: “EL ARTE ES MAS GRANDE QUE LA VIDA".

—"¿No hay remedio? —El que mande Dios. —¿Qué mal es éste? —La muerte —vociferó con cierta inquietud delirante, impropia de un médico. —¿Pero qué mal le ha traído la muerte? —La muerte. —No me explico bien. Quiero decir que de qué… —¡De muerte! No sé si pensar que ha muerto de vergüenza, de celos, de despecho, de tristeza, de amor contrariado. ¡Singular patología! No, no sabemos nada… sólo sabemos cosas triviales. —¡Oh!, ¡qué médicos! —Nosotros no sabemos nada. Conocemos algo de la superficie. —¿Esto qué es? —Parece una meningitis fulminante. —¿Y qué es eso? —Cualquier cosa… ¡La muerte! —¿Es posible que se muera una persona sin causa conocida, casi sin enfermedad?… ¿Señor Golfín, qué es esto? —¿Lo sé yo acaso? —¿No es usted médico? —De los ojos, no de las pasiones. —¡De las pasiones! —exclamó hablando con la moribunda—. Y a ti, pobre criatura, ¿qué pasiones te matan?" 
Lucila Argüello

De mis primeras lecturas como niña o adolescente y obviamente no pasó desapercibida a mis emociones; Galdós fue el malvado junto con Pablo durante muchos años para mí. ¿Cómo había sido posible que se ensañaran así con una chiquilla que solo tenía amor para dar? Marianela de bebé cayó a una máquina de carbón, era huérfana porque la vida no siempre nos bendice con una buena estrella como por ahí dicen, era una sin nombre porque nunca nadie supo el verdadero, era la Nela por ser hija de la Canela, pero tenía un enorme corazón.

“Hay una virtud que es la más preciosa y la madre de todas: La humildad, una virtud por la cual gozamos extraordinariamente.”

El rostro cenizo por el carbón y los pies descalzos eran invisibles para el mundo. Me pregunto: ¿Con cuántas Nelas nos hemos topado e ignorado?
Iniciamos enmarcando que el suicidio era un pecado mortal y la madre de Nela se suicida; La pobre chiquilla queda marcada de por vida, nadie la volvió a querer, si a eso le añadimos que era inculta y "fea", pues nada bueno podríamos esperar, para buena o mala suerte de Nela, cuando quiso ir a reunirse con su madre, la fortuna -que a saber porque-, se lo impide y la deja al amparo de una familia acomodada para ser la compañía de Pablo, un joven ciego.
El único trabajo de la Nela será ser el lazarillo del joven amo. Pasan los días y la amistad de ellos se va acrecentando hasta convertirse por parte de Nela en un gran y único amor, ella amaba a Pablo porque al no verla la amaba por cómo era, se comprendía que lo más importante para él no eran las apariencias sino el cariño. Pablo hablaba de la belleza a su manera, amaba a Nela por cómo la imaginaba y se jactaba al decir que...

“A veces el que tiene más ojos ve menos.”

Al no poder ver, Pablo hablaba de la belleza interior, esa que es más grande y más noble. Nela, en su ignorancia, era buena, bondadosa y con mucho amor para dar y no le costó mucho amar a Pablo.
Con ayuda de un narrador omnisciente, Galdós nos va dejando entrever las críticas a la sociedad de esa época que juzga sin importarles el decirse religiosos y la desigualdad de clases. (Eso no ha cambiado mucho).

“Rara vez os acercáis a un pobre para saber de su misma boca la causa de su miseria... Ni para observar qué clase de miseria le aqueja, pues hay algunas tan extraordinarias, que no se alivian con la fácil limosna del ochavo... ni tampoco con el mendrugo de pan....”

Pablo, un chico ingenuo que está a punto de recobrar la vista jamás imaginaría lo que su diario vivir con Marianela tendrá cómo final. Su ingenuidad y el no poder ver propició un final digno de Shakespeare.
Benito Pérez Galdós nos interna en un cruce de caminos: ¿Qué es más importante para amar la belleza física o la belleza del alma? ¿Es o no es importante la belleza física para poder amar?
Los paisajes por los que caminan los enamorados son bellamente descritos por la Nela, el lenguaje tan bello que nos regala Galdós, nos hará remontarnos a esos años, a esas lunas y sin más nos hará aterrizar en una realidad hosca y ruin, nuestra chiquilla sufrirá una nueva orfandad: "el desamor".
¿Puede el dolor del alma matar de esta manera?
De manera personal es y será una obra cumbre de la novela romántica.
Blanca Toral

4 de octubre de 2014

"Tristana", de Benito Pérez Galdós

Tristana Benito Pérez Galdós
FICHA TÉCNICA:
Género:
 Narrativa

Editorial: Alianza

SINOPSIS:
El talento de Benito Pérez Galdós para la creación de personajes a la vez reflejo social de la pequeña burguesía madrileña y agudo análisis psicológico de la condición humana, desplegó en “Tristana” todas sus potencialidades. La protagonista de la novela trata de rebelarse contra las circunstancias familiares y sociales que le impiden alcanzar la independencia y la felicidad. Su fracaso es la triste victoria de una sociedad sórdida y represiva que refuerza su estabilidad a costa del sometimiento y de la destrucción de quienes pretender alzarse contra sus convenciones y sus dictados. 

OPINIÓN:
Es una novela corta escrita a finales del siglo XIX y ambientada en esa misma época. “Tristana” es la historia de una niña-mujer que a los 17-18 años y por azares del destino queda bajo la protección de un amigo de la familia, conocido como D. Lope, un hombre maduro, de personalidad gallarda y tintes quijotescos. Tristana, en cierto modo, es un reflejo de la mujer dels siglo XIX, en tanto que la mujer, como tal, en ese periodo apenas podía subsistir si no era ocupando ciertas y limitadas tareas, sobre todo las domésticas, quedando al amparo del marido o del hombre de la casa. Tristana en toda la obra muestra un carácter algo infantil, idealista e independiente que se bate contra las convenciones sociales, no más por convicción que por propia subsistencia. En los primeros capítulos el personaje de Tristana me recordaba a una versión barata de Madame Bovary. Tristana es una mujer que ha recibido poca educación reglada, lo más elemental que se enseñaba en la escuela para convertir a las niñas en mujeres de su casa, pero ella tiene otras aspiraciones y tiene en la cabeza muchas ideas, cuentos e historias. No hace falta decir, Tristana sufrirá y su carácter tendrá que pasar ciertas pruebas. Lo que pasa el final, lo dejo para quien quiera leer el libro. En cuanto al personaje de D. Lope y Horacio Diaz, los dos galanes que pretenden a Tristana, son dignos frutos de su tiempo. Uno menos gallito que el otro, pero a fin de cuentas, hombres que desean a una mujer como una propiedad más.
En resumidas cuentas, es el primer libro que leo de Galdós y repetiré seguro, aunque Tristana no sea el mejor ejemplo de su prolífica obra (la historia pienso que podría haber dado más de sí), se denota un estilo depurado, hasta simpático en sus giros de palabras y una mentalidad avanzada. 
Dolors Martínez

10 de abril de 2014

"Misericordia", de Benito Pérez Galdós

Misericordia Benito Perez Galdos
FICHA TÉCNICA:
Género: Narrativa

SINOPSIS:
En "Misericordia" Galdós refleja la vida de las clases más humildes del Madrid de finales del siglo XIX. Narra la historia de Benina, mujer de una humanidad admirable que sirve en una casa de la burguesía madrileña en decadencia y se ve obligada a mendigar para ayudar económicamente a sus amos. El orgullo y la importancia de las apariencias que caracterizan a estos contrastan con la bondad de Benina, condenada a sobrevivir en un entorno hostil sin perder ni un solo instante su dignidad.
La obra incluye estudios introductorios del novelista y académico Antonio Muñoz Molina y del crítico literario Gonzalo Sobejano.
"Misericordia" es una novela emblemática sobre la marginación social. Una crítica intemporal a la sociedad y a los valores que la sustentan.

OPINIONES:
De nuevo el Madrid finisecular del XIX con D. Benito. Su Madrid de siempre, escorado esta vez hacia los arrabales; el Manzanares, que poca agua baja para lavar tanta desgracia de las clases populares. Mirando hacia atrás se ve a Cervantes, adelante, al Baroja de "La busca". Mendigos, pícaros, buscavidas. Los personajes son feos físicamente, como la miseria, la suciedad, el hambre. Muy feos moralmente, como la presunción, la superstición, la ingratitud. Es una novela contra el desagradecimiento y en cierto modo optimista, porque la bondad y la misericordia son posibles.
Para quien conozca Madrid tiene el placer añadido de reconocer muchas calles en el callejero actual. La plaza del Progreso, importante en la novela, es la actual de Tirso de Molina.
Algo para el debate es la decisión de Galdós de escribir los diálogos mal, imitando el lenguaje popular, para ser realista. A mí eso no sé si me convence. Por lo demás, escribe y describe tan bien como siempre. Me ha gustado. Un párrafo:
"Y que debemos hacer de la Nación un asilo sin fin, donde quepamos todos, desde el primero hasta el último. Al paso que vamos, pronto seremos el más grande hospicio de Europa."
He escogido una foto que me gusta para la reseña, en realidad lo he leído gratis en E-Book.
Luis Miguel Sotillo Castro

¡Qué difícil es reseñar una novela del maestro Benito Pérez Galdos! Y sobre todo si la novela es “Misericordia”, donde el autor nos sumerge con su maravillosa prosa, en medio de un sórdido ambiente madrileño en el que subsisten como pueden personajes marginados, harapientos, miserables y paupérrimos, mezclados con la pequeña y no menos hambrienta burguesía venida a menos, realizando una crítica descarnada de la sociedad de finales del siglo XIX, en la que conmueve la grandeza humana de la protagonista, con su derroche de generosidad, amor, fidelidad y entrega, que contrasta con la bajeza moral de unos personajes viles, mezquinos, ingratos y egoístas, a través de los cuales Galdos nos llega al alma, con un magnífico y demoledor análisis psicológico de la condición humana.
Yolanda Castilla Galdos
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