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22 de marzo de 2013

"El príncipe y el mendigo", de Mark Twain

FICHA TÉCNICA:
Género: Narrativa
Traducción: Javier de Zengotita
Editorial: Andrés Bello

SINOPSIS:
Tom Canty, un mendigo que ha crecido en el ambiente conflictivo y miserable de los barrios más pobres de la inglaterra del siglo XVI, y un príncipe, Eduardo Tudor, nada menos que el hijo de Enrique VIII, tienen poco en común. Pero por esas coincidencias curiosas del destino se parecen en el físico y en el carácter, y eso hace que la vida los envuelva en una extraña aventura que resulta tan apasionante como peligrosa para ambos. Imposible predecir lo que ocurrirá... Solo al final de esta genial novela de Mark Twain (1835-1910) hay una respuesta. Por algo la han gozado de principio a fin los adolescentes de varias generaciones, confirmando que es una de las obras más famosas de la literatura universal. 

OPINIÓN:
Magistral, como todo lo que he leído de Twain. En este caso, el autor se sirve del parecido asombroso entre el hijo de Enrique VIII y el niño-mendigo más ilustre de la "Calle de las Piltrafas", en donde un aparente juego de niños da como resultado un insólito y fortuito cambio de roles. Como resultado, veremos a un príncipe tratado como un pordiosero, humillado y vilipendiado allá por donde va. Mientras, el mendigo pasa a ser tratado con toda la pompa y fastuosidad propia de un digno heredero, donde todo son lisonjas y buenas palabras. Con este cambio de papeles, Twain denuncia la opresión y las absurdas leyes de la época, la tiranía de los soberanos y la difícil y penosa situación por la que pasaba la plebe.
David Sánchez

17 de marzo de 2013

“El diario de Adán y Eva”, de Mark Twain

El diario de Adán y Eva de Mark Twain
FICHA TÉCNICA:
Género: Narrativa
Traducción: Rafael Santervás
Editorial: Valdemar

SINOPSIS:
Los temas bíblicos de la creación del mundo y del hombre obsesionaron a Mark Twain (1835-1910) durante toda su vida de escritor. Es constante la referencia en sus relatos, cartas y anotaciones a trabajos que estaba desarrollando, o proyectos que planeaba, con la intención de reunirlos en una magna obra dedicada a los escritos bíblicos. Mark Twain conocía muy bien la Biblia, como lo demuestra la gran influencia que tuvo en toda su obra, pero en estos relatos sobre el Antiguo Testamento encontramos también las huellas de su propia vida: "El diario de Adán y Eva" se convierte en un tierno y emocionado recuerdo de su mujer, Olivia Langdon, que había muerto un año antes de su redacción. En todos estos relatos está presente, como factor unificador, el vigoroso humor de Mark Twain, con su estilo sencillo, directo, ácido e irreverente, y la misma actitud franca y vital en defensa del ser humano cuyas debilidades y pretensiones ridiculiza

OPINIONES:
En este relato se nos presenta la historia de Adán y Eva, en dos partes diferenciadas por el testimonio intimo de sendos personajes, no convergiendo prácticamente hasta el firnal. Con una forma apurada en vocabulario, divertida, en ocasiones, pero también tierna, somos testigos de los pensamientos, de los actos y emociones de ambos. En conjunto, me ha parecido divertido y entretenido, recordándome en algunos momentos, por su enfoque, a "Sin noticias de Gurb" de Mendoza -ambas historias parodian el género humano, al mundo, desde la perspectiva de alguien que actúa como ajeno a él, al mismo tiempo que intenta comprenderlo-. A pesar de ello, no deja de ser una historia llena de tópicos sobre la forma en que se asienta la relación de ambos -Hombre que es incapaz de comprender a la mujer, mujer detallista y sensible-. Lo que no me ha gustado es el final donde de ella se desprende una actitud servil hacía él. Con todo podría ser útil como fuente de debate en lo tocante a las relaciones entre los distintos sexos.
Dolors Martínez

Me lo he leído en un rato (sólo tiene 60 páginas). Consta de 4 capítulos cortos en que se alternan el diario de Adán y el de Eva. En el Jardín del Edén se encuentran los dos personajes, y con un sutil tono humorístico el autor nos presenta a una Eva curiosa y atrevida y a un Adán solitario y conformista. Es una fábula entretenida y divertida que toca el eterno tema de las relaciones entre hombres y mujeres.
Esther Rodríguez
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