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23 de mayo de 2019

"Domingo", de Irène Némirovsky

domingo irene nemirovsky
FICHA TÉCNICA:
Género: Narrativa
Traducción: José Antonio Soriano Marco
Editorial: Salamandra

SINOPSIS:
Desde la publicación de David Golder, que marcó el comienzo de su brillante carrera literaria, Irène Némirovsky concitó la admiración de los lectores por su lucidez y habilidad para captar las debilidades y flaquezas de la naturaleza humana. Este libro reúne, por primera vez, quince historias que aparecieron originalmente en distintas revistas francesas entre 1934 y 1940, una selección de su narrativa breve que atestigua el extraordinario talento para el retrato psicológico y social que Némirovsky demostró desde muy joven, así como su capacidad para condensar, con la máxima sobriedad y eficacia, esos acontecimientos decisivos que pueden dar sentido a toda una vida.
En el relato que da nombre a este volumen, una hija desafía a su madre en el seno de una familia en la que imperan la falsedad y la hipocresía, un tema muy cercano a la autora, que lo abordó de forma magistral en esa joya literaria que es El baile; en otro, se describe el despertar de la imaginación novelesca de una adolescente de quince años en el contexto de las aldeas arrasadas durante la revolución rusa; y en un tercero, se narran las relaciones entre unos hermanos y sus respectivos cónyuges durante los días y las noches que pasan reunidos junto al lecho de su anciana madre moribunda. Tres ejemplos en los que se vislumbran algunas claves de la vida de Irène Némirovsky: por una parte, los efectos de la guerra y el desarraigo; por otra, la petulancia y el engreimiento de la burguesía parisina, en cuyos salones la joven aspirante a escritora encontró la inspiración para convertir en palabras esas ideas y emociones que al común de las personas nos resultan efímeras e inasibles.

OPINIÓN:
“Domingo” es de las publicaciones más recientes y extensas de la escritora de origen ucraniano Irène Némirovsky, y después de leerla puedo añadir que es de las más completas.
En la obra se recopilan 15 relatos con una extensión 15 a 50 páginas, escritos y publicados en los años 30 y principios de los 40.
En ellos aparecen tratados temas diversos, el abismo generacional, entre madres y sus hijos e hijas, la juventud y la madurez, los primeros amores, los matrimonios, la guerra, el exilio, los desmanes de la revolución bolchevique. Son un conjunto de temáticas que vemos reflejadas incesantemente en el resto de sus obras, pues también son el reflejo de la propia vida de Irène Némirovsky.
En todos los relatos se palpa el estilo que la caracteriza, la profundidad psicológica de los personajes, el retrato de las pasiones humanas en el aspecto bello y crudo y de la sociedad, que describe como si diseccionara un cuerpo. Su tono es afilado, personal y ajeno a la vez. La mayoría de relatos están escritos en tercera persona, salvo varios en los que los personajes se sinceran y cuentan en primera persona lo vivido, a modo de confesión.
Muchos están ambientados en los mismos años 30, otros en fechas de la revolución rusa y a inicios de la II Guerra Mundial y se ubican en Francia y algunos en Ucrania o Finlandia. 
No voy a destacar ninguno en particular porque pienso que juntos forman un todo interesante y con sentido propio. Quizá algunos parezcan más atractivos, según personajes, ambientación o trama, pero no por eso deben desmerecer al resto.
Ha sido una lectura muy buena, la he disfrutado y me ha gustado como la mayor parte de la obra de Irène Némirovsky. No podía ser de otra manera para una fan incondicional de la autora, pues en “Domingo” está su esencia.
Dolors Martínez

26 de abril de 2016

"La presa", de Irène Némirovsky

La presa Irène Némirovsky
FICHA TÉCNICA:
Género: Narrativa
Traducción: José Antonio Soriano Marco
Editorial: Salamandra

SINOPSIS:
Publicada en 1938 en un ambiente de acusada precariedad y frustración a causa de la prolongada depresión económica, La presa es otra gran obra de Irène Némirovsky, cuyo magistral retrato del sufrimiento moral no ha perdido ni un ápice de fuerza para los lectores contemporáneos. La dramática historia narra el ascenso y caída de un joven de origen modesto que logra casarse con la hija de un banquero, y, como en otras novelas de Némirovsky, el destino de quienes aceptan definirse a sí mismos en términos superficiales y vanos es inexorablemente lacerante.
A Jean-Luc Daguerne, el protagonista, lo mueve una ambición incontenible: convertirse en un hombre poderoso, incluirse a toda costa entre aquellos que manejan los hilos de la política y los negocios. Y para llevar a cabo su propósito no dudará en sumergirse de lleno en un mundo donde las mentiras, los falsos halagos y el doble juego son moneda corriente, llegando incluso a traspasar la frontera de lo inimaginable: traicionar a sus seres más allegados. Sin embargo, el día en que, consternado, descubre en su interior la necesidad de amor y ternura, cuya existencia ha negado y reprimido durante años, los acontecimientos dictarán hasta qué punto su falta de escrúpulos se volverá en su contra, amenazando con destruir su naturaleza más profunda, aquella que lo define como persona.
Una vez más, la gran autora de origen ruso despliega su asombroso talento para dibujar personajes memorables y plasmar emociones complejas, al tiempo que expone los vicios ocultos de la sociedad. Su mirada lúcida e inclemente y su afilada penetración psicológica están atemperadas, no obstante, por un manto de compasión y afecto hacia las debilidades del ser humano.

OPINIÓN:
“La presa” es otra novela corta de la escritora ucraniana Irène Némirovsky, recientemente publicada por Salamandra.
Némirovsky ya es como una “vieja conocida” para mi, con lo cual siempre resulta un placer leerla.
“La presa” cuenta los avatares de Jean-Luc Daguerne, un joven francés cuya familia se ha venido a menos. Estamos en los años 30, Europa se encuentra sumida en la crisis posterior al “crac del 29” y hay que buscar el modo de sobrevivir. Con escasos recursos Jean Luc trata de dirigir su vida, darle un sentido, seguridad y estabilidad, a riesgo de quemar su juventud. Una de sus apuestas será el matrimonio y otra las buenas relaciones y el éxito que se alcanza a través de la política.
Como es de prever, el camino no será fácil para el ambicioso Jean Luc.
Es en estos episodios de lucha donde se demuestra el carácter del protagonista y Nemirovsky se luce, como es habitual en sus narraciones. La precisión en las descripciones de los personajes, en cuanto a su personalidad, son geniales. En el caso de “La presa”, debo admitir, además, que al final me he sentido “arrastrada” por Jean Luc, a pesar de no caerme en gracia el personaje.
Al mismo tiempo, la temática, me ha recordado a otras novelas de la escritora, por ejemplo, “El maestro de almas”, al retratar ambas personajes al límite en un contexto hostil.
En conjunto, “La presa” me ha parecido una lectura ágil, ligera y recomendable, si bien no considero que sea de los mejores escritos de Irene Nemirovsky. Le doy un 7,5 sobre 10
.
Dolors Martínez

15 de abril de 2016

"La vida de Chéjov", de Irène Némirovsky

La vida de Chéjov Irène Némirovsky
FICHA TÉCNICA:
Género: Biografía
Traducción: Adela Tintoré
Editorial: Noguer

SINOPSIS:
Pocas veces biógrafo y biografiado están unidos por tan sutiles y profundos lazos como Némirovsky y Chéjov. Una nace cuando el otro muere en la Rusia de finales del zarismo y ambos expresan a través de toda su vida y su obra la sutileza y el dolor del alma rusa y de los avatares de su país y de su cultura. Un clásico del género biográfico aparecido cuatro años después de la muerte de su autora.

OPINIÓN:
Con un registro distinto al resto de sus obras, Irène Nemiróvsky novela la vida de su compatriota Antón Chéjov, que vivió de 1860 a 1904. El libro se inicia en su infancia, que el escritor ruso pasó en Taganrog, junto a sus padres y sus cinco hermanos. Desde el despotismo que sufrió a manos de su padre, las estrecheces económicas que vivió durante buena parte de su vida, sus inicios literarios publicando cuentos en periódicos… hasta su temprana muerte. Una vida bastante dramática, pero que a manos de Némiróvsky resulta ciertamente interesante, y uno termina el libro deseando ponerse de inmediato a leer cuentos de Chéjov y alguna de sus obras de teatro que en su momento fueron un fracaso estrepitoso.
Creo que es una biografía realista de la vida del escritor, que además da una imagen fidedigna del modo de vivir, incluso de pensar, de parte del pueblo ruso a finales del siglo XIX. A lo largo del libro se intercalan numerosos fragmentos de su correspondencia, así como unas pocas fotografías del autor y su entorno. También se analiza puntualmente su obra narrativa y teatral, y las influencias que recibió. En todo el texto se percibe la profunda admiración que sintiera la autora por Chéjov.
Me parece una lectura magnífica y muy recomendable, tanto para admiradores de la autora como del biografiado
.
Esther Rodríguez

Me he leído prácticamente todo lo publicado de Irene Nemirovsky y si antes ya intuía la influencia de Chéjov ahora ya no puede haber ninguna duda.
“Vida de Chéjov” es una biografía breve pero concisa. El estilo es novelado, ameno. La Irene fría y distante de los relatos no existe, es cercana, adorable. Da su opinión sobre el carácter y la escritura de Chéjov desde una perspectiva bastante personal, se palpa su afinidad por él.
Conocemos el Chéjov niño maltratado por el padre, el adolescente que se hace a sí mismo, sensible y a la vez autosuficiente y duro, en cierto grado. A pesar de las desdichas Chéjov tenía una personalidad que le permitía mantener la compostura y fue el principal sostén de la familia en numerosas ocasiones. Su dote literaria será prolífica, aún siendo muy alabado por unos y no tan bien visto por otros.
Me ha gustado mucho está pequeña biografía, por su tono humilde tanto por quien la escribe como el descrito. Me ha sorprendido, de hecho, la cercanía de Chéjov, del que ya había leído unos cuantos textos. Es de destacar, también, las apreciaciones y comentarios sobre algunas de sus obras, como “La gaviota” y “La sala (o habitación) número 6”, de la que ignoraba que pudiera tener tantas interpretaciones.
Por último, me ha encantado el cuadro de la sociedad rusa, que se deprende de la narración. Una sociedad compleja, a pocos pasos de la revolución social.
En fin, que si gusta Irene Nemirovsky o, simplemente, hay interés por Rusia y/o sus letras, la recomiendo encarecidamente
.
Dolors Martínez

19 de abril de 2014

"Los bienes de este mundo", de Irène Némirovsky

Los bienes de este mundo Irène Némirovsky
FICHA TÉCNICA:
Género: Narrativa
Traducción: José Antonio Soriano Marco 
Editorial: Salamandra

SINOPSIS:
Publicada por entregas en el semanario Gringoire entre abril y junio de 1941 bajo el epígrafe «Obra inédita de una mujer joven» para eludir la prohibición de trabajar que el gobierno de Vichy imponía a los judíos, esta novela se editaría en 1947, cinco años después del asesinato de su autora en Auschwitz. La profunda discordancia entre la indiferente placidez de la vida burguesa y el dramático devenir de los acontecimientos —que sería el leitmotiv de su siguiente y última obra, la excepcional Suite francesa—, es el hilo conductor del que Némirovsky se sirve para narrar las vicisitudes de una familia burguesa del norte de Francia sobre el trasfondo de un período especialmente convulso de la historia europea que culmina con el desmoronamiento del orden social que siguió a la ocupación alemana.
Hijo de los propietarios de una importante fábrica de papel desde hace generaciones, el joven Pierre Hardelot contraviene los deseos de sus padres renunciando a su compromiso de boda con Simone, la rica heredera que han escogido para él. Para mayor escarnio, Pierre se ha enamorado de Agnès, que no tiene dote y pertenece a una familia de la pequeña burguesía de reciente arraigo en el pueblo. Así, por medio de la rebelde actitud de Pierre y la decadencia de los Hardelot, Némirovsky ha escrito una persuasiva historia de amor, dulce y amarga por igual, en la que acompaña a los personajes con una mirada inclemente, aunque siempre teñida de afecto y comprensión.

OPINIÓN:
Adoro a Irène Némirovsky y pensar en lo que fue su vida y su destino me emociona. He leído casi al completo los libros en español o catalán que han salido de ella. “Los bienes de este mundo” es la obra recientemente publicada, que no la última, de la autora ucraniana, con la que Salamandra ha querido conquistar de nuevo a sus fieles. Hace varios años que nos tienen acostumbrados a sacar de su chistera una novela de Irène Némirovsky  ya es una ocasión esperada (sacan una obra al año aproximadamente sobre el mes de abril). Que me perdonen los devotos de semana santa, pero mientras ellos manifiestan su fervor por las calles, en sus procesiones, yo me he dedicado con ansia a la lectura de “Los bienes de este mundo” (Ya he dicho que la adoro ¿no?). 
Una vez más Némirovsky deleita con una novela corta, que yo describiría como una especie de mini "Suite francesa", la magna e inacabada obra de Irène. En ambas novelas se describe el éxodo masivo de civiles, refugiados obligados a abandonar sus casas, sus tierras, sus negocios, en plena batalla. Es un caos donde cunde la desesperación, la muerte y también tiene lugar el amor y la esperanza.
Volviendo a la obra que nos ocupa, "Los bienes de este mundo" narra la vida del “clan” de los Haredot durante varias generaciones. Los Haredot son una familia aburguesada, de clase media, poseedora de una importante fábrica de papel, de raíces fuertemente arraigadas en la apacible Saint-Elme, una región del noreste francés, aparentemente inexpugnable. Hasta aquí se trata de una historia familiar, la de un apellido reconocido, Haredot, que evoca seguridad, riqueza, recursos, un futuro para sus herederos y entorno más próximo. Si nos quedamos con esta idea recuerda muchísimo a “Los Buddenbrook”, de Thomas Mann, pero hay más.
La historia arranca a inicios del siglo XX y atraviesa, sin concesiones, los estragos de la I Guerra Mundial, para posteriormente revivir los tiempos de tregua hasta el estallido de la II Guerra Mundial y la ocupación alemana de Francia en el año 1941.
Némirovsky no expone ni ahonda en los motivos de sendas contiendas, no obstante su mirada aguda y su estilo magistral muestran con descripciones precisas y certeras las consecuencias que estos hechos infligieron en la existencia de millones de seres, cuando los cimientos del mundo debieron tambalearse en lo más hondo. A través del viejo Julien Haredot, de Pierre Haredot y su mujer Agnés, del hijo de ambos, Guy, y otros personajes no menos importantes, se experimenta los sinsabores de aquellos tiempos. 
No se puede ignorar que la propia Nemirovsy fue testigo de estos acontecimientos. Nacida en 1903, pudo ser consciente de las consecuencias de la Gran guerra, vivir ese periodo de presunta paz y felicidad desde 1919-1938 y ser protagonista de una nueva sacudida del mundo, hasta su muerte en el campo de concentración de Auschwitz en 1942. Con todo, la mirada de Irène Némirovsky es lúcida, punzante, irónica, y aunque dolorosa, es especialmente esperanzadora. 
Es un libro que concluyo con pesar porque ahora me tocará esperar y que he disfrutado por las ganas que tenia de reencontrarme con Némirovsky.
Y termino con unas frases de la novela:
“Un Harredot necesita saber dónde está, aunque sea en el infierno. Después de todo estuve en él durante cuatro años. Pero, demonios, sabía, dónde me encontraba, mientras que ahora lo insoportable es esta especie de limbo, de niebla, de espejismo… ¡Bah! Este miedo tremendo pero impreciso es el mal de la época; seguramente en los manuales de Historia se leerá‘ Entre 1920 y 19… el mundo vivió un periodo relativamente feliz’"
“Había hecho acopio de todos los bienes de este mundo, toda la amargura y dulzura de la tierra habían dado su fruto.”
Dolors Martínez

27 de agosto de 2013

"El maestro de almas", de Irène Némirovsky

El maestro de almas Irène Némirovsky
FICHA TÉCNICA:
Género: Narrativa
Traducción: José Antonio Soriano Marco 
Editorial: Salamandra

SINOPSIS:
Elogiada y admirada por su destreza para crear personajes verosímiles, de rasgos profundamente humanos, Irène Némirovsky da prueba una vez más de una incisiva caracterización psicológica en esta novela sobre el desarraigo y la azarosa búsqueda de reconocimiento social.
Dario Asfar, un joven médico originario de Crimea, llega a Niza acompañado de su mujer y de su hijo recién nacido. Atormentado por las deudas, Dario lucha desesperadamente por conseguir una clientela, pero su origen levantino sólo inspira desconfianza y rechazo. La precaria situación de su familia lo empuja entonces a emprender el único camino que se le ofrece para escapar de la miseria: aprovechándose del creciente auge del psicoanálisis, Dario se transforma en terapeuta improvisado, una suerte de charlatán dispuesto a ofrecer a los ricos burgueses el sosiego del alma y la felicidad que tanto anhelan. Sin embargo, el éxito y la fortuna tan ansiados tendrán para él consecuencias insospechadas.
El trazo ligero de Némirovsky describe con implacable lucidez la figura del advenedizo en el París de los años treinta, donde poderosos señores y elegantes mujeres de mundo conviven con una corte de vividores, menesterosos y canallas que pululan por la ciudad, conformando un mundo de mil caras fascinantes.
El maestro de almas fue publicada por entregas en el semanario Gringoire entre mayo y agosto de 1939, apenas tres años antes de la desaparición de la autora, y reeditada en forma de libro por primera vez en el año 2006.

OPINIONES:
De los libros que leí de esta autora (con este ya van diez y todos leídos este año, por lo que está más que claro que me gusta) éste es el que más me costó. Se me hizo lento, oscuro, denso... pero no por eso dejó de convencerme. Es más, está entre los que más, junto con "Suite francesa" y "El ardor de la sangre".
Cuenta la historia de Dario Asfar un médico inmigrante en Francia, que lucha para formar parte de la alta sociedad de ese país para, a su vez, tener un nombre y poder tener una "clientela" que le permita alimentar a su familia. Para ello y como último recurso, se dedica a la terapia psicológica, inventándose un método que más que curarlos, deje satisfechos a sus pacientes.
Rescato la excelente caracterización psicológica de los personajes, sus reflexiones, reacciones y diálogos, fieles reflejos todos de la sociedad francesa de la época -se publicó en 1939-.
Silvina Romano

Narra la lucha desesperada de Dario Asfar, un médico de origen extranjero que tiene a cargo a su mujer e hijo recién nacido, por salir de la pobreza en la que vive y conseguir un reconocimiento y un estatus que le parecen inalcanzables. Dario, excluido social y económicamente, se cree condenado por su sangre a ser un "vagabundo miserable", pero terminará siendo un "cazador", que cuando consiga lo que siempre ha ansiado será a costa de haber perdido mucho por el camino. Un excelente retrato psicológico de un hombre atormentado que se siente condenado por su destino. El libro contiene un "Epílogo" muy interesante donde explica en qué se inspiró la autora para escribir el libro, que como siempre, las historias que cuenta suelen estar basadas en algo que ella misma ha visto o vivido. Muy bueno.
Esther Rodríguez

Es una historia oscura, en la que destaca la manera en que retrata la bajeza humana, represantada en la ambición, la hipocresia.., en el hombre que devora al hombre, la "maldición" de su origen, clase, raza... la opresión de la sociedad al más alto nivel. Muy bueno, casi excelente.
Dolors Martínez


Es la segunda novela que leo de esta autora, tras ‘Los perros y los lobos’, y definitivamente me ha ganado como lector.
En cuanto al fondo, a la historia, de las que enganchan desde las primeras líneas (el comienzo es épico, por cierto). Un médico inmigrante que siempre está en la cuerda floja: cuando no es nadie (o él cree no serlo por su origen) porque no es nadie, y cuando es alguien por intentar mantener ese tren de vida, esa apariencia que vale tanto o más que su propia existencia. Muy presente en toda la obra y casi hilo conductor de la misma la doble moral del protagonista, que parece tener siempre un demonio y un ángel zarandeándolo. Se sabe haciendo mal, pero para conseguir un bien superior. Su fin justifica sus medios.
La obra refleja a la perfección, creo, lo que implica ascender en cualquier escala social, independientemente de la época y contexto: recurrir a quien repudias o incluso temes, pisar a quien aprecias –al menos de cara a la galería, después se intenta resarcir el daño por la puerta de atrás- y sufrir el menosprecio cuando menos y de quien menos lo esperas. Menosprecio que el autor viste de desagradecimiento, pues como dije, piensa que todo lo que ha hecho busca un último fin justo y noble.
En cuanto a la forma, como ya pude apreciar en ‘Los perros y los lobos’, excepcional: descripciones, diálogos, perfil de los personajes… En este aspecto el interesantísimo epílogo de la edición de Salamandra nos cuenta que la autora solía esbozar una biografía de cada personaje antes de introducirlo en la novela. Así se entiende la transparencia con que nos presenta a todos y cada uno de los intervinientes.
Para el año que entra creo que voy a leer absolutamente todo lo que haya publicado de esta autora.

11 de agosto de 2013

“Los perros y los lobos”, de Irène Némirovsky

Los perros y los lobos Irène Némirovsky
FICHA TÉCNICA:
Género: Narrativa
Traducción: José Antonio Soriano Marco
Editorial: Salamandra

SINOPSIS:
Publicada por primera vez en 1940 —año en que Irène Némirovsky huyó de París en compañía de su marido y sus dos pequeñas hijas para refugiarse en un pueblo de la Borgoña—, ésta es la última obra que la autora de la magistral "Suite francesa" publicó en vida, dos años antes de su deportación y asesinato en Auschwitz. Teñida de marcados ecos autobiográficos, la novela se construye con retazos de la infancia y del exilio, la crisis de identidad, las historias de amor, todo sujeto a los azarosos caprichos del destino. Ada y Harry Sinner, parientes lejanos, son dos jóvenes judíos procedentes de niveles sociales muy distintos a quienes un recuerdo infantil ha dejado una huella imborrable en sus vidas. Ada abandonó Ucrania poco antes de la revolución bolchevique, se ha casado con su primo Ben y lucha por abrirse camino como pintora. Harry, por su parte, ha contraído matrimonio con una joven francesa, hermosa, rica y católica, y se mueve en el mundo de las altas finanzas. Pero la fascinación que siente al contemplar dos cuadros de Ada en un escaparate lo llevan a recordar el mundo que ambos han dejado atrás.
Con su destreza habitual para el retrato psicológico, Némirovsky delinea con claridad el torbellino de sentimientos de un clásico triángulo amoroso. Al hilo de los apasionados personajes, el relato transporta al lector desde Ucrania hasta el París de los años veinte, y la tensión narrativa crece sin cesar hasta la conclusión del relato.

OPINIONES:
He leído “Los perros y los lobos”, de Irène Némirovsky (en realidad es relectura). Es una novela corta donde Némirovsky narra las vicisitudes de Ada Sinner, una joven judía nacida en un barrio judío pobre, cerca del gueto, en Ucrania, Kiev. Con el tiempo y debido a una serie de circunstancias, su progenitor, enriquecido por haber entrado en contacto con la rama rica de la familia, decide enviarla a Francia con su tía y sus primos, para un mejor porvenir. A lo largo de la obra el lector es testigo de como la Ada niña crece, se hace mujer y su existencia se desenvuelve austera, melancólica, desposeída de raíces. 
Del primer capítulo a la mitad Némirovsky realiza un excelente contraste entre las distintas clases de judíos, ricos, burgueses y pobres. Las descripciones de las distintas formas de vida y concepciones del mundo y de la raza son afiladas, concisas. Igualmente, la construcción y perfil de los personajes es notable, de la forma que nos acostumbró Némirovsky.
A través de los paisajes que Ada pinta de su tierra natal, cuando se encuentra en Francia, me ha transmitido la añoranza que debía sentir la autora por su tierra de Kiev, de la que debió huir por el estallido de la Revolución rusa (me ha recordado a su otra novela "Nieve en otoño"). También me ha hecho percibir la sensación de la no pertenencia a ningún lugar, que se podría relacionar con el hecho de que Némirovsky intentó, en repetidas ocasiones, obtener la nacionalidad francesa y que nunca le concedieron. Otro rasgo biográfico que se observa en esta novela es el vínculo que Irène pudo establecer con su padre, al que adoraba o respetaba de niña, pero del que se fue alejando cuando se enriqueció. De este mismo tema es recomendable leer "David Golder" o "El maestro de almas", ambas retratan la decadencia y sordidez de la sociedad, de los hombres que se aprovechan o sirven de ella para enriquecerse.
En suma, una lectura muy recomendable, especialmente por las primeras 100 páginas.
Dolors Martínez

Ambientada en los primeros años del siglo XX, la autora nos cuenta la vida de Ada Sinner, una niña judía de origen humilde que vive en una ciudad de Ucrania y a la que conocemos desde su más tierna infancia. Un encuentro fortuito hará que conozca a Harry Sinner, un primo lejano que pertenece a la clase social judía más adinerada y al que siempre recordará. Años más tarde Ada se trasladará a París con su familia, donde tendrá lugar el reencuentro con su primo. La personalidad peculiar de Ada nos acompaña a lo largo de toda la novela. "Los perros y los lobos" es una novela con una gran fuerza, que trata muchos temas, el dinero, la marginación, el destino, sentimientos, pasiones... y del alma humana en general. De la primera parte del libro (la vida en la ciudad ucraniana) destacaría las descripciones de las distintas clases sociales y estilo de vida de los judíos. De los libros que he leído de ella, es el que habla más a fondo sobre los judíos y su mundo. Y una vez más se nota la influencia del origen ruso de la autora, sus propias raíces judías y los años que vivió en Francia. Me ha gustado.
Esther Rodríguez

Es la primera novela que leo de esta autora, de quien jamás había visto una crítica o reseña negativa y ahora entiendo por qué. Por una vez, la sinopsis que de toda obra nos brinda su contraportada no extiende cheques que el contenido no puede pagar: realmente la tensión narrativa crece sin cesar hasta la conclusión del relato.
La obra representa una magnífica instantánea del colectivo judío a principios del siglo XX, en la que su autora desgrana no sólo actos, sino también sentimientos e inquietudes, tanto de la clase baja como de los más acaudalados, y juega con maestría la baza que supone el que un mismo apellido sea compartido por ellas (tan iguales pero tan distintos, como los perros y los lobos). En la segunda parte, desarrollada en París, tendremos además un tercer punto de vista, exterior a ellos, que mira con recelo a todo judío que se cruza en su vida, en su camino, sea cual sea su condición social.
Una obra narrada con firmeza, sin rodeos ni divagaciones, que fluye a intenso ritmo (no es extraño que entre un capítulo y el siguiente transcurran dos años) y con unos personajes magistralmente creados por la autora que son de los de mayor potencial con los que me he encontrado, atreviéndome a decir que cada uno de ellos podría tener su novela propia: Israel Sinner, padre de la protagonista e infatigable comerciante que quema su vida tratando de cerrar el siguiente negocio para que nada falte a su hija ni a los familiares de que tenga que hacerse cargo; la tía Rhaissa y su infalible ojo para trepar por una escala social que según ella nunca debió haber bajado; su hija Lilla, tan desafortunada, tan imprudente, tan fácil de engañar; Madame Mimi, tutora que sabe más por lo visto y vivido que por lo estudiado en cualquier libro, la propia protagonista, Ada Sinner, con cuya faceta de artista que busca más saciar el apetito de su alma que el reconocimiento de terceros se podrían escribir cientos de hojas (esta novela encara más su faceta romántica, sus sentimientos hacia el hombre de sus sueños); los Sinner ricos, propietarios de uno de los mayores bancos de Europa, con intereses en todo el mundo y los enfrentamientos internos que toda empresa de tal magnitud conlleva; los Delarcher, franceses de alta alcurnia que unen sus intereses a los Sinner no sin cierto recelo al principio; y el que más me ha gustado con diferencia, Ben Sinner, que encarna a la perfección el ideal del "calavera" que Larra nos describiera en sus artículos.
Ansioso por seguir conociendo el universo de esta autora.

7 de julio de 2013

"El vino de la soledad", de Irène Némirovsky

El vino de la soledad Irène Némirovsky
FICHA TÉCNICA:
Género: Narrativa
Traducción: José Antonio Soriano Marco 
Editorial: Salamandra

SINOPSIS:
Descrita como la novela más personal y autobiográfica de Irène Némirovsky, "El vino de la soledad" (publicada en 1935) recrea el destino de una adinerada familia rusa refugiada en París, y describe la venganza de una joven contra su madre, motivo que la escritora ya había tratado en esa pequeña joya literaria que es "El baile". Con una mirada inteligente y ácida, la novela sigue a la pequeña Elena de los ocho años a la mayoría de edad, desde Ucrania hasta San Petersburgo, Finlandia y finalmente París, donde la familia se instala tras el estallido de la revolución rusa, en un recorrido paralelo al que realizó la propia Némirovsky. La madre de Elena, una mujer bella y frívola de origen noble, desprecia a su marido, un potentado judío, y a su hija. Tras la muerte de la gobernanta, la vida de la niña se vuelve aún más difícil, pues su madre instala en la casa a su amante, un primo quince años más joven que ella. No obstante, el tiempo convierte a Elena en una joven hermosa, y el día que descubre que atrae al amante de su madre, comprende que ha llegado el momento de vengarse.
Irène Némirovsky, autora de la impactante "Suite francesa", mostró desde joven un talento excepcional. Su trágica muerte, a los treinta y nueve años, en un campo de concentración puso fin a una obra magistral, que ha sido redescubierta con enorme éxito. El vino de la soledad es otra magnífica novela de esta escritora maravillosa, lúcida y brillante.

OPINIONES:
Cuenta la historia desde que la protagonista, Elena, tiene 8 años hasta su primera juventud y la relación que tiene con sus padres, sobre todo con (o contra) su madre. Es una niña bastante madura o adulta para su edad y que no abriga precisamente buenos sentimientos hacia Bella, su mamá, a raíz de la poca atención que esta le prestó siempre, más preocupada por la moda o los sueños (o sus concreciones) de una vida apasionada. Es un tema reiterativo en su obra, lo que no quiere decir que no me haya gustado. Es de las que más, porque, al ser un poco más extensa, profundiza en las descripciones, tanto del paisaje como de los personajes y sus sentires. En la contraportada dice que es la más autobiográfica, una pena para la escritora.
Silvina Romano

En el resumen de la contraportada se puede leer "la novela más personal y autobiográfica de Irène Némirovsky", descripción que se ajusta bastante a la realidad, pues evoca la solitaria infancia de la autora, hasta que la niña se convierte en mujer. 
De las obras que he leído de Irène Némirovsky esta es una de las que más permanecerán en mi memoria, al margen de su calidad literaria, dado que ese cariz autobiográfico mencionado permite entender los sinsabores de la existencia de la escritora, plasmados reiteradamente en sus escritos. En la novela encontramos el mismo tema presente en el relato "El baile", la rebeldía de una niña-mujer frente a la indiferencia de su madre, lo que le produciría importantes carencias en su vida real, un vacío del que parece que nunca se recuperó. De hecho veo "El vino de la soledad" como una forma de reescribir "El baile", con una extensión, un fondo y un estilo más maduros, perfeccionados. Es más, hay escenas, de cuando la protagonista cuenta con 8 o 9 años, consciente ella del abismo que la separa de sus padres o de la supuesta "familia", que se me quedaron grabadas, lo sentí por Irène realmente. Muy recomendable, como todo lo de Némirovsky.
Dolors Martínez

Es el cuarto libro que leo de la autora y me ha parecido el más autobiográfico. La autora describe la vida de Hélène Karol, desde su infancia en Rusia hasta alcanzar su preciada libertad a los 21 años, en París. Todo lo que cuenta podría ser la propia vida de la autora, su terrible y conflictiva relación con su madre, falta de afecto en la infancia, como es criada por una institutriz francesa, la huida de la familia de la revolución rusa, vida en Finlandia y finalmente la instalación definitiva en París. Muy bien escrita y con buena descripción de personajes. Muy recomendable, especialmente si te gusta Némirovsky.
Esther Rodríguez

La obra trata el paso de niña a mujer de su protagonista, que bien pudiera ser la propia autora pues se dice que es su novela más autobiográfica. El comienzo nos muestra una niña desatendida por su madre y muy unida a su institutriz. Será esta relación con su cuidadora lo que, en última instancia, lleve a la protagonista por el camino de la venganza. Se aprecia también cierta admiración hacia la figura paterna, aunque a mí, personalmente, esta admiración se me hace presente más por contraposición a la madre que porque dicho sentimiento exista, pues el personaje del padre es bastante polémico y anecdótico, lo que me parece una pena pues se le podía haber sacado mucho partido a ese rol. Sí está muy desarrollado el personaje de la madre, de manera que su evolución sigue una línea paralela a la de la propia protagonista.
Debo decir que hasta la fecha es la obra de Némirovsky que menos me ha llamado la atención (se me antoja que aborda el tema de un modo bastante ‘rosa’). Aun así no puedo decir que no me haya gustado: la prosa es excepcional, los personajes, como es habitual en la autora, están magistralmente representados y la historia fluye de manera muy ágil, motivos de sobra para recomendar su lectura.

“El vino de la soledad” de Irène Nemirovsky, autora que fue deportada a Auschwitz a la edad de 39 años en donde muere de tifus, es una obra que sigue la estela de “El baile” pues no sólo tiene un fuerte componente autobiográfico, sino que también el eje central de su discurso es la aversión que siente hacia su madre y la puesta en relieve de la orfandad afectiva a la que se verá abocada por este motivo. El contexto histórico es muy interesante pues va desde la Revolución rusa de la que huyen hacia Finlandia hasta su instalación en París ya adolescente.
Nemirovsky nos sitúa en la piel de una niña solitaria cuya mirada incisiva retratará con una extraordinaria lucidez y dolor el mundo que le rodea cuyo centro es su madre, mujer fría, vanidosa y superficial de la que la propia autora se considera un molesto apéndice y testigo incómodo de sus vaivenes amorosos. Sólo se salva de la quema su padre casi siempre ausente y su institutriz. Superada la infancia tomará posesión de sí misma y trazará todo un plan de venganza para resarcirse de lo sufrido.
No quiero terminar sin aludir a su maravillosa escritura manifiesta tanto en las descripciones del paisaje en la que se revela como una extraordinaria observadora como en su penetración psicológica para desnudar a los personajes que la rodean. ¡Ha sido un placer!
Ana Ballester

24 de abril de 2013

“El malentendido”, de Irène Némirovsky

FICHA TÉCNICA:
Género: Narrativa
Traducción: José Antonio Soriano Marco
Editorial: Salamandra

SINOPSIS:
Primera novela de Irène Némirovsky, "El malentendido" se publicó en la revista Les Oeuvres Libres en 1926 y se editó en forma de libro en 1930, un año después que la renombrada "David Golder", la obra que la lanzó a la fama. Reeditada recientemente en varios países europeos, "El malentendido" es otra muestra del talento de una autora que, más allá de su asombrosa precocidad, sigue cautivando por su descarnada radiografía de la naturaleza humana. 
Descendiente de una familia de la gran burguesía francesa venida a menos durante la Primera Guerra Mundial, Yves Harteloup conoce a Denise, la bella y joven esposa de un antiguo compañero del hospital militar, durante unas vacaciones en Hendaya, en la costa vasca. Será el inicio de una apasionada relación que continuará cuando ambos regresen a París, si bien allí el idilio de verano se dará de bruces con la cruda realidad. Mientras Yves retoma su modesta rutina de oficinista, Denise, ociosa en su mansión, aguarda con impaciencia a que él salga del trabajo. El amor que parecía indestructible comienza a agrietarse. Incapaz de seguir el ritmo de vida de su amada, Yves se hunde en la melancolía, y Denise, atormentada por el muro de hermetismo que se alza ante ella, pergeña un último y desesperado intento por avivar el interés de Yves y conservar así la felicidad que ha conocido junto a él. 
"El malentendido" reúne algunos de los temas predilectos de la autora: la levedad de la pasión amorosa, el resentimiento social, la decadencia de la clase acomodada en el París de los años veinte y la nostalgia por el paraíso perdido. Otra gran novela de una de las escritoras más destacadas del siglo XX.

OPINIONES:
Se trata de una novela corta que destaca por sus descripciones precisas y una excelente caracterización de los protagonistas, Yves y Denise. Denise es una mujer casada con una niña pequeña, Yves un soltero cuyo sentido de la vida ha sido arrollado por los sinsabores de la guerra (Nemirovsky hace referencia a la Gran Guerra, corren los años veinte). Ambos tendrán una relación idílica, repleta de momentos sufridos a la vez que dulces. Némirovsky retrata muy bien la relación entre Yves y Denise, te hace partícipe de los sentimientos de ambos, sus contradicciones, pesares y anhelos, logrando que el lector se ponga en su lugar. No obstante, hay otros personajes que son irrelevantes o quedan en el camino y deslucen el relato, más teniendo en cuenta que, en sus otras obras, el tratamiento dado a los secundarios tiene mayor nivel. Además, se me hizo raro y poco convincente encontrar el personaje de una madre comprensiva (la madre de Denise), ya que en el resto de historias de Némirovsky, las madres, son personajes vanidosos a rabiar. Me ha gustado, pero le queda mucho para ser de los mejores libros de la autora. Le pongo un 7.

Algunos fragmentos que me gustaron:
“Los burgueses, los tranquilos, habían vuelto iguales y retomando las tranquilas costumbres, el antiguo carácter, como si fueran antiguas pantuflas. Otros, los apasionados, habían retornado llevando consigo su rebeldía, sus ansias, sus atormentados deseos. Y algunos, como Yves, habían regresado simplemente cansados.” (Sobre la Gran Guerra)
“(Los principios) son para la conciencia algo así como sillas góticas de asiento duro y respaldo alto, muy bonitas pero muy incómodas.”
Dolors Martínez

La novela está ambientada en la posguerra, en 1924, primero en Hendaya y luego en París, y narra la historia de amor que surge entre Yves y Denise. Yves ha perdido parte de su herencia familiar y se ve obligado a trabajar, circunstancia que unida a las dificultades actuales y a las miserias vividas en el frente durante la guerra, que son como carcoma que envenena su existencia, le produce un perenne cansancio, tanto físico como moral. Denise en cambio, rebosante de tiempo y energía, tiene todo el día para pensar en su amante y esperar el momento del encuentro. Estas diferencias sociales, de disposición y de expectativas, la harán a ella cada vez más desdichada y a él cada vez más amargado.
La autora recrea un estereotipo de relación de pareja, ella apasionada y que pone todo su corazón en la relación, y él un hombre que no desvela su interior. También hace una crítica velada de la sociedad burguesa de la época y en especial del rol de la mujer acomodada.
Quizá no sea su mejor novela, aunque también hay que aclarar que es la primera y que la publicó con tan sólo 23 años; pero en mi opinión no desmerece en nada a su autora, al contrario, creo que es una muy buena primera novela, en la que ya destacan algunos de los elementos que caracterizan su escritura, en especial la excelente disección de sentimientos y personajes. A mí me ha gustado mucho, como todo lo de Némirovsky.
Esther Rodríguez
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